NO HAY QUE OLVIDAR
*Libardo Fernández Quintana
A raíz de los acontecimientos acaecidos en estos primeros
días de Abril, ha quedado en evidencia lo débil e indefenso en que se encuentra
el sistema robolucionario, el que para demostrar su poderío ha tenido que recurrir
a la barbarie, al enfrentamiento y sometimiento de las fuerzas del pueblo
opositor que han salido a reclamar su derecho a vivir en democracia y no bajo
una dictadura. A ese pueblo que lo derrotó el 5 de Diciembre del 2015 y de cuya
victoria el oficialismo no se ha repuesto, ni mucho menos lo ha querido
aceptar, eventualidad que le ha permitido utilizar todos los subterfugios,
mañas y tramposerías para hacer ver que aquí el que manda es él, desconociendo y
quebrantando así la voluntad del pueblo.
Es así como uno se asombra ante las posiciones asumidas por
personeros del gobierno y por representantes del PSUV, cuando tratan de minimizar
la derrota sufrida ante los organismos internacionales y le hacen ver al pueblo
que ellos son los que han triunfado, que la OEA, el Mercosur y demás
instituciones que se han solidarizados con el pueblo venezolano y con las fuerzas
opositoras de los partidos políticos que la representan, han fracasado en su
intento y así vemos como un ministro de la defensa, que debe permanecer fiel a
sus principios de defender las instituciones, defender la constitución y ser
garante de la defensa de los derechos del venezolano, se pliega ante el
ejecutivo y sale a defender la actuación de la Canciller, felicitándola por su
gallardía y valor al defender la soberanía del país ante la OEA, cuando esta
señora, desconociendo los principios básicos de la diplomacia internacional, en
cada intervención lo que hace es dejarnos mal parados con sus posiciones
bravuconas y ofensivas ante los representantes de países que no se han querido
plegar al sentir y querer de esta mal llamada robolución. Nunca en los anales
de nuestra historia diplomática, habíamos pasado tanta vergüenza por la actitud
asumida por una persona que de lo que menos sabe es de diplomacia, por lo que
el señor Padrino se ha equivocado una vez más al asumir una posición de
parcialidad política al tratar de defender posturas que son del todo de índole
política y esto no es la primera vez que dicho señor asume esta posición pues
ya está plenamente demostrado cual ha sido su comportamiento ante este gobierno
y su plena identificación con el socialismo chavista.
Ahora bien, el ministro de la Defensa Vladimir Padrino López,
instó al secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis
Almagro, a renunciar a su cargo por su "actitud injerencista", y el
pueblo le pregunta: ¿Señor ministro, que puede decir de la injerencia de los cubanos?
¿Acaso el dominio de áreas tan vitales para el país, como son los registros,
notarias, puertos, puestos de salud y componentes militares en manos de los
cubanos no es una injerencia al país? ¿Acaso la entrega de la explotación de
sectores mineros y petroleros a potencias de gobiernos como China, Rusia e Irán
en forma no muy claras para el pueblo, no son una injerencia? ¿Por qué su
actitud, ante estos hechos, ha sido muy sumisa y pasiva y no la de un verdadero
patriota defensor de los intereses de la nación? ¿No cree usted que su actitud
partidista, complaciente y alcahuete ante los actos de este gobierno lo dejan
muy mal parado al igual que a las
fuerzas armadas que usted representa?
El señor Padrino, habla del odio y repudio que el pueblo
siente hacia el señor Almagro, quien solo ha cumplido con un deber que es el de
plasmar la voluntad de los países asociados ante la OEA y llevar los
requerimientos de estos al consejo, cuando uno de sus integrantes viola los
principios democráticos consagrados en la carta magna que los representa y que
ellos mismos se comprometieron en hacer cumplir en sus respectivos países, tal
como sucedió en nuestro país en el 2002, cuando hubo una ruptura del hilo
constitucional y en Honduras y que en los actuales momentos por motivos que él conoce de sobra existen
razones muy de peso para que la misma se aplique al gobierno de Maduro y son
los países integrantes los que deciden la aplicación de la carta democrática y
no el señor Almagro, si verdaderamente este gobierno robolucionario ha infringido
lo pautado en dicha carta. Así mismo es importante dejar muy en claro que el
pueblo no siente odio ni rabia contra un señor que solo se ha esmerado y
luchado para que en nuestro país reine la democracia, para que retorne el
bienestar de sus ciudadanos, para que dispongan de alimentos, medicinas,
empleos y seguridad, cosa que el señor ministro no ha defendido ni mucho menos
ha hecho, para que así se pueda ganar una verdadera medalla que logre lucir con
orgullo en su pecho y no las que exhibe sin mérito alguno. El odio y rencor
hacia el señor Almagro solo lo pueden sentir los enchufados del gobierno, que
gozan de todas sus prebendas y que temen ser despojados de las mismas y no el
pueblo que este defiende.
Así mismo es detestable la posición de la mayoría de los
integrantes de este gobierno que gozan de un bozal de arepas, los que para
congeniarse con el pichón de dictador de Miraflores, manifiestan a voces llenas
que la OEA está desgastada, derrotada y próxima a desintegrarse, cuando lo que
hacen es reflejar la realidad de este gobierno, corrupto, manipulador el que sí
está verdaderamente desgastado y próximo a derrumbarse, ya que ellos saben a
ciencia cierta que ya no tienen pueblo y los que llevan a las concentraciones
son obligados, tal como lo han expresado el señor Cabello e Isturiz, quienes
han dicho que el que no salga a defender lo indefendible, se consideren
botados, es así como manipulan y juegan con la necesidad del pueblo,
violándoles sus derechos a disponer de un cargo u empleo, como si ellos fueran
sus amos a los que tienen que obedecer ciegamente y esto les deja ver muy
claramente que si estamos bajo una dictadura, que ya no tienen pueblo y de ahí
el miedo a medirse en unas elecciones.
Ciudad Guayana hace un llamado a todos sus hijos, a que no
declinen ni desfallezcan en esta hora crucial e importante para la vida
democrática del país y que salgan a reclamar pacíficamente sus derechos a vivir
en democracia y que no desmayen hasta que se restituya el hilo constitucional
del país, teniendo en cuenta que no hay que olvidar castigar a los que lo hayan
infringidos, porque Venezuela y Guayana somos todos.
*Presidente
de Gente por Guayana, A.C

Muy cierto Libardo imposible olvidar tanta maldad y vileza, pero mas temprano que tarde se hara Justicia.
ResponderBorrarPor eso hay que luchar para que no nos dé amnesia. Excelente artículo
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