Lo
primordial es la salud
En los actuales momentos es muy
triste observar el cuadro muy dantesco de venezolanos haciendo cola, ya sea
para ser atendido en los hospitales, como en las farmacias para adquirir los
medicamentos. y en otras ocasiones verse en la necesidad de manifestar por un
derecho consagrado en la Constitución y que es de gran responsabilidad del
Estado garantizarle la prestación de este servicio, el que en los actuales
momentos se encuentra por el suelo, a pesar del esfuerzo que día a día realizan
ese cuerpo de abnegados profesionales de la medicina que trabajan con las uñas
y remunerados en la forma más miserable que profesional alguno pueda recibir,
teniendo en cuenta que estos tienen una gran responsabilidad, como es la de
salvar una vida, lo que no se puede comparar con los habladores de paja del
gobierno, los que si gozan de un sueldo que no se merecen y además con patente
de corso para meter las uñas en el erario público.
En relación a lo anterior son muy
certeras las opiniones de una doctora amiga, quien me manifestó que “no solo de
pan vive el hombre, no solo de vocación vive el médico”. Mezclar el tema del
dinero con la profesión médica para algunos es pecaminoso, para otros es
controversial. La verdad es que para la mayoría es un tema desconocido. Sin
embargo siempre se escucha lo costoso que es la salud y lo difícil que es poder
acceder a ella.
Nosotros en Venezuela estamos
acostumbrados a un sistema que se rige bajo la primicia constitucional de que la
salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado que lo
garantizará como parte del derecho a la vida. Estas palabras vivas escritas con
tintas agonizantes son las que nos hacen tanto daño, engañan a cientos de
personas e incluso matan a miles de venezolanos día tras día. En los actuales
momentos el sector salud fallece, todo el que pisa esta sagrada tierra conoce
esta realidad, quien diga lo contrario no vive en Venezuela o simplemente
miente con algún fin político, como lo hacen los actuales representantes del
gobierno.
Lo que es muy cierto es que la
salud no tiene precio, esta frase tiene tanto cliché que raya en lo común y
cotidiano, lo que nos hace olvidar lo que realmente significa. Tanta gente goza
de salud que solo su ausencia nos hace consciente de su gran valor, el sentir
como la vida se nos escapa de las manos, en un momento dado y el no poder hacer
nada para evitarlo, nos hace tan débiles y susceptibles que comprendemos que no
hay nada en el mundo terrenal, ni mucho menos dinero que valga, que pueda pagar
por tan sagrado regalo divino.
Este punto intermedio entre lo
terrenal y celestial es lo que complica el tema de la reivindicación a los
médicos. Y la pregunta que surge es: ¿Cuánto debe ganar un médico por escuchar
y diagnosticar certeramente tu enfermedad? ¿Cuánto crees que debes pagarle al
profesional de la medicina por salvar tu vida?, ¿Cuánto crees que debes pagarle
al profesional de la medicina, por entrar en tu cuerpo con instrumentos
afilados y extraer el cáncer que te roba la vida?, ¿Cuánto crees que debes
pagarle al profesional de la medicina, por hospitalizar una emergencia
cardiovascular, u operar una vena varicosa para que no suceda una complicación
venosa que te deje secuelas y merme tu calidad de vida? ¿Cuánto debemos considerar
que vale el tiempo que estos profesionales sacrifican, muchas veces sin dormir,
sin compartir con su familia, para estar pendiente de nuestros excesos y des
fortunios?
Un número, una moneda, una cifra,
como parte de pago, nunca puede representar lo que el médico hace por su
paciente. Pues lo que hace, el verdadero médico, como parte de su misión de
vida y cumpliendo con su vocación, que es un don divino, no tiene precio.
Sin embargo hay una realidad, los
médicos no son semidioses provistos de un paraíso rico en alimentos,
vestimenta, conocimientos y bienestar para su familia. Son tan de carne y hueso
como cualquiera y ese don de curar lo tienen que aprender. Ellos tienen una
sola vida para reunir una serie de conocimientos, habilidades y destrezas que
utilizan, junto a la ayuda divina para devolverle la salud al paciente cuando
no la tiene. Este punto costo-conocimiento es lo que debemos valorar o
cuantificar para tener en cuenta cuanto debe ganar un médico. Es mucho el
tiempo que estos apóstoles de la medicina emplean para poder optar por el
título, el que después lo complementan con años de servicios y de
especialización dentro o fuera del país, lo que representa una cuantiosa
inversión, la que lógicamente deben recuperar a través del tiempo, prestando un
mejor servicio a la comunidad de su región y del país.
Por lo anterior es que debemos
tener en cuenta que al médico se le debe pagar por sus conocimientos, ya que
por su entereza y vocación de salvar vidas, tiene una recompensa divina. Así
mismo no podemos desconocer que ellos al igual que los demás profesionales
tienen familias que alimentar, tienen necesidades de adquirir un vehículo para
poder desplazarse a cualquier ahora que es requerido, producto de una
emergencia, necesitan de adquirir un techo y cubrir otras necesidades, las que
con un suelo de hambre nunca podrán vivir bien, ni mucho menos prestar un buen
servicio.
Mi amiga, doctora, me comentaba
que ella al igual que al gremio de la medicina no requieren de 4 o 6 sueldos
mínimos de aumento, solo exige que se haga la reivindicación del médico
venezolano, que nuestros jóvenes médicos se sientan bien en su país, no que
esperen con ansias su grado para tomar un avión e irse a otro país donde se le
da al médico el valor social que merece. Por lo que es de justicia social que
se les firme su contrato colectivo y así ajustar el sueldo en relación a la
inflación que nos agobia.
Ciudad Guayana hace un llamado a
las autoridades correspondientes, principalmente al ciudadano presidente, para
que tenga en cuenta que en un país lo primordial es la salud y esta solo se
consigue teniendo bien remunerado al gremio que los representa con centros de
salud bien equipados y dotados de medicamentos, así como dejar de pagar a
médicos extranjeros sin licencias para ejercer, emolumentos que están por
encima de los médicos nacionales, desconociendo que Guayana y Venezuela somos
todos
Presidente de Gente por Guayana
A.C.

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