LOS SIMBOLOS
PATRIOS. *Libardo Fernández Quintana/ Jueves 17 de Agosto de 1.999
Todos los
ciudadanos pertenecientes a una comunidad, ciudad, región o país, están
plenamente identificados y vinculados por lazos sentimentales, culturales y de
afecto territorial a través de sus símbolos patrios.
Venezuela, nuestro
país, está representada e identificada por sus símbolos como son: La Bandera,
el Escudo de armas de la República y el Himno Nacional, los cuales constituyen
la expresión más auténtica de nuestra nacionalidad, de nuestra soberanía y de
nuestra tradición histórica. Es de pleno conocimiento por todos, el respeto que
debemos rendirles a nuestros símbolos patrios todos los venezolanos y
extranjeros tanto en el ámbito nacional como en el exterior.
Respecto a la
Bandera Nacional, es de estricto cumplimiento izarla en los días de fiesta
nacional de acuerdo al llamado hecho por las autoridades nacionales, regionales
y locales.
En los días
pasados el señor Presidente de la República hizo un llamado a todos los
ciudadanos para que el 24 de Julio, día del natalicio del Libertador, se izara
el Pabellón Nacional en todo el ámbito nacional, en señal de respeto,
admiración y para rendirle honor al Padre de la Patria.
En cumplimiento de
este llamado, les voy a comentar ciertos
hechos que pude presenciar posteriormente en varios sitios de San Félix
y que dicen mucho sobre la pérdida de valores y del principio nacionalista que
debe reinar en cada venezolano. Pues como es costumbre en nuestro medio, cada
vez que se acerca una fecha en la que se conmemora una efemérides patria, es
normal presenciar por la calles, personas comercializando los símbolos parios,
pero lo más triste del caso presenciado, fue de un señor que cargaba en su
hombro izquierdo un fajo de banderas y en su mano derecha varios escudos y en
su bolsillo trasero una botella o carterita de aguardiente, la cual se la
empinaba de vez en cuando, me imagino que lo haría con la intención de adquirir
fuerzas y valor para seguir soportando sobre sus hombros ese gran peso que
simboliza toda la riqueza de la nación, contrastada con su pobreza, los mares
que nos circundan y que contrastaba con su aspecto mugriento, la sangre
derramada por nuestra patria y que contrasta cada día con la que derrama el
pueblo por la inseguridad reinante.
Logré acompañar a
este señor, en gran parte de su recorrido, el cual pasó delante de autoridades
y personas de todos los estratos sociales y nadie se percataba de la afrenta a
la cual se tenían sometidos nuestros símbolos
patrios y me preguntaba: ¿Qué impresión puede llevarse un turista que presencia
este espectáculo dado por una persona en estado de embriaguez, comercializando
nuestros símbolos patrios?
Otra experiencia
vivida, con relación a nuestros símbolos patrios, es haber presenciado en las
inmediaciones del mercado público de San Félix, cuando un señor que portaba en
su cabeza la Bandera Nacional en forma de gorra, sudaba copiosamente, fruto de
su trabajo, se quitaba la gorra y la utilizaba para limpiar su sudor, convirtiendo
así la expresión de nuestra bandera en un trapo mugriento, pisoteando de esta
manera nuestra insignia nacional y sobre esto nadie dice nada.
Otro aspecto que
desdice mucho del espíritu patriótico del venezolano, es el comportamiento que
éste toma, cuando escucha las notas de nuestro Himno Nacional, al cual no se le
da la importancia y solemnidad que amerita y considero que muchos de nosotros
hemos sido actores y testigos de este mal comportamiento, cuando observamos a
personas hablar, moverse y al finalizar el mismo, en ocasiones han llegado a
dar aplausos, cosa que va en contra de los preceptos establecidos del buen
comportamiento.
Otro aspecto a
resaltar, en este tema, es el relacionado a las diferentes transformaciones que
sufrido nuestra Bandera Nacional, como consecuencia de los diferentes cambios
políticos en el largo transcurrir de su proceso histórico, quedando vigente
hasta el momento la que se decretó en el artículo 2 de la Ley de Bandera,
Escudo e Himno Nacional en 1954, la cual establece que la Bandera que nos ha de
representar es la que se adoptó en el Congreso de 1811. O sea la Bandera
Nacional cuyas características son: Tres franjas horizontales de igual tamaño,
con los colores, amarillo, azul y rojo de superior a inferior. El Escudo de
Armas en el tercio izquierdo de la franja amarilla y en el centro de la franja
azul en forma circular las siete estrellas que representan las provincias que
formaron la Confederación Venezolana de 1811. Pero resulta que me llama mucho
la atención que en el Auditórium de la Alcaldía Municipal de Caroní, se
encuentra expuesta nuestra Bandera Nacional y en la franja azul figuran 8
estrellas, lo cual representa el sentir del Congreso de Angostura de 1817 y la
misma va en contradicción con la aprobada en la Ley de Bandera, Escudo e Himno
Nacional de 1954 y que es la que actualmente rige. Por lo tanto hasta que no se
apruebe la incorporación de la octava estrella, a nuestra Bandera, lo que puede
hacer la actual Asamblea Nacional Constituyente, no podemos izarla en ningún
recinto oficial, puesto que estaríamos en contra del ordenamiento jurídico y
violentando el Estado de Derecho.
Es hora de poner
las cosas en su lugar y tratar de corregir estas anomalías, para seguir dando
estos espectáculos que van en detrimento de nuestra integridad nacional. Para
tal fin, es importante que la Secretaría de Educación, ya sea estatal o
municipal, se encargue de mandar a fabricar los símbolos patrios y los mismos
distribuirlos en las escuelas, colegios e institutos, de tal manera que a través de cada niño
lleguen a todos los hogares venezolanos y que sean ellos los que les inculquen
a sus padres y familiares, la obligatoriedad de izarlos en los días
correspondientes y así se prohibirá la venta de nuestros Símbolos Patrios por
personas ajenas a los centros educativos.
Es hora y labor de
todos nosotros contribuir al rescate de los valores perdidos, es hora de hacer
que nuestros niños tomen conciencia y despertar en ellos el amor por los Símbolos
Patrios, es hora de cimentar en nuestros niños, esa semilla que ha de germinar
y darnos los mejores hombres del mañana.
Hago un llamado a
la reflexión a toda la comunidad de Ciudad Guayana, para que aquí, demos el
ejemplo de civismo y patriotismo y así permitir que Ciudad Guayana sea el punto
de referencia en el ámbito nacional, porque Guayana somos todos.
*Presidente de:
ASOMAB
*Presidente de:
Gente por Guayana A.C.

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