TREMENDO PELÓN
Indiscutiblemente que las
autoridades municipales son solo marionetas que se mueven al compás que le
marca su patrón, que no es otro que el ciudadano gobernador, quien hablando y
actuando en nombre de ellos autorizó la demolición de un mayor número de
paradas del famoso BTR, Bus de Transporte Rápido, que de rápido no tiene
absolutamente nada, porque tan solo los que se ven en la necesidad de
utilizarlo, saben y padecen las penurias que es esperar, en muchos casos, más
de 30 minutos la llegada de uno de estos autobuses y cuando llegan están tan
llenos que no le caben ni una aguja y por lo tanto deben seguir esperando. El
motivo de la demora, aducen muchos, es por el hecho de que la ruta a cubrir es
muy larga y otro motivo es por la carencia de unidades, pues los existentes no
dan abasto para satisfacer la demanda y mientras tanto usted puede constatar
por sus propios ojos como en la base aérea Tcnel. Teófilo Luis Méndez, hay
camuflados en la maleza más de 30 unidades de autobuses y el pueblo se
pregunta: ¿Señor general de la base aérea Teófilo. L. Méndez y señor
gobernador, que respuesta le dan al pueblo de tener guardadas estas unidades
mientras que éste padece por las mismas? ¿Qué hicieron con los carros taxis que
aún en la primera semana de enero permanecían en dicha base, cuando los mismos
llegaron desde noviembre para ser repartidos a los taxistas que ya habían sido
clasificados?
En fin que la problemática del
transporte siempre ha sido de marca mayor, por la carencia de unidades y por la
falta de un gerente municipal que haya contado con un equipo altamente
capacitado y entendido en la materia, pues siempre han colocado en estos cargos
a personas que carecen del conocimiento en cuanto a la problemática del
transporte se refiere y solo nombran a aquellos que tienen afinidad política y
puro compadrazgo.
Ahora bien, desde un principio se
vislumbró que esta iniciativa del famoso BTR estaba condenado al fracaso por lo
improvisado que fue planificado y cuyo fin era aplacar, en parte, el descontento
que venía reinando en la colectividad y que de por sí estaban consciente que
ésta solo era una obra de carácter político y que tenía por finalidad sumar
votos a los candidatos del oficialismo, los que en ningún momento hicieron
pronunciamiento en contra de este adefesio que se estaba construyendo, el que
estaba cercenando y acabando con el ornato de la ciudad.
Sin embargo solo se tuvo que
esperar que dicha ruta se echara al hombro un muerto y varios automóviles
despedazados al chocar con los brocales construidos como separadores de los
carriles, sin ninguna señalización previa que indicara el peligro de los
mismos, cosa que hace responsables tanto a las autoridades municipales, como al
constructor de la misma, pero ya sabemos cómo se bate el cobre en esta región,
donde se tiene un Poder Judicial plegado al gobierno y que por muchas denuncias
que se introduzcan, para estos señores, no ha ocurrido nada, por lo que por los
daños patrimoniales causados a erario público no habrá sanción de ninguna especie.
Es importante resaltar que este
es el segundo pelón que las autoridades municipales cometen contra el ornato de
Ciudad Guayana, en lo que respecta a su red vial, el primero fue durante la
administración del flamante alcalde Pico de Oro, Clemente Scotto,
quien modificó parte de la vialidad de la avenida Las Américas, del sector Alta
Vista y ahora por la lumbrera que autorizó destruir parques y avenidas para
construir ese esperpento de adefesio llamado, BTR, ignorando con esto las
medidas tendientes a implementar sistemas de transporte masivos, tales como el
transmilenium, que opera en Bogotá y que fue una gran solución, así mismo dando
a entender el desconocimiento de lo fácil que es construir un sistema de
transporte masivo aquí en Ciudad Guayana, ya que la misma goza de condiciones
topográficas excepcionales y de tener una infraestructura vial y ferroviaria,
que le permitiría construir un sistema de metro que si solucionaría en gran
parte ésta grave situación del transporte y considero que ésta es una gran
deuda social que se tiene con el pueblo guayacitano.
Sin embargo, es de resaltar que,
a pesar de que existe una empresa mixta creada, entre Venezuela y Cuba, llamada
Ferrolasa, según decreto número 4.573 de fecha 12 de junio de 2006, publicado
en la Gaceta Oficial número 38.457, la que tiene por finalidad elaborar
estudios de factibilidad, proyectos y ejecución de obras de inversiones,
reconstrucciones, rehabilitaciones y mantenimiento de la infraestructura vial y
ferroviaria, no haya sido consultada para la elaboración del proyecto de
Transguayana y así se hubiese evitado este descalabro.
Es importante que la actual
comisión de contraloría de la AN, abra una investigación para esclarecer la
culpabilidad del ente municipal, en cuanto a los recursos invertidos en forma
irresponsable en este tremendo pelón y segundo investigar que ha hecho esta
empresa en estos 9 años ya que la composición accionaria de esta compañía está
constituida de la siguiente manera: el Instituto Autónomo de Ferrocarriles del
Estado posee 51% de las acciones y el 49% restante está a cargo de la empresa
Soldar Carriles (Solcar), perteneciente a la Unión de Ferrocarriles de Cuba
(UFC) y al Ministerio de Transporte de ese país y la misma está adscrita al
Ministerio de Infraestructura (Minfra), ya que Ferrolasa es la encargada de la
asistencia técnica, del asesoramiento y de la capacitación para el desarrollo
del sistema ferroviario nacional, por lo que la comunidad se pregunta: ¿Será
que Cuba tiene mayor experiencia ferroviaria que nuestro país? ¿Ese 49% de
acciones en qué forma lo pagaron? ¿Por qué se produjo esta asociación con Cuba
y no con otro país con mayor avance tecnológico?
Sin embargo, Ciudad Guayana está
a la espera de mejores soluciones en el campo del transporte público y de sus
macroservicios, para lo que desde ya solicita las sanciones pertinentes para
los que dilapidaron y malversaron sus recursos quienes han afectado y
perjudicado un mejor vivir para sus hijos, porque Guayana somos todos...
Presidente de Gente por Guayana
AC

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