GUAYANA *Libardo Fernández Quintana/ Viernes 09 de
Julio de 1.999
Guayana, nombre
embriagador, nombre que desde sus inicios fue fuente de embrujo para todo aquel
que lo escuchaba. Pensar en Guayana constituía pensar en el más allá, en algo lejano, algo inalcanzable pero a su
vez algo que atraía irresistiblemente por todo aquello que encerraba en sus
entrañas.
Guayana, nombre
que se le dio a la ciudad de Santo Tomé, marcó un hito en la historia de esta región donde acudieron
infinidad de familia en busca de un mejor bienestar, al igual que en la época
de la conquista, en busca de ese dorado que siempre ha existido en la mente del
hombre aventurero, del hombre emprendedor, del hombre arriesgado y que siempre
ha soñado en encontrar y que ese nombre Guayana lo invitaba a buscar.
Hace 38 años que
por iniciativa del gobierno central y como fruto de los albores de la
democracia, se fundó Ciudad Guayana, una Ciudad llena de esperanza, llena de
optimismo y oportunidad para todo aquel que quisiese radicarse en ella.
En ésta, se
planifica la Ciudad del futuro, donde no hubo detalle que no se tuviese en
cuenta para lograr un desarrollo consonó con su ubicación y es así como nace la
cuna de las empresas básicas de Guayana,
las cuales serían las encargadas de dar a conocer a su ciudad cede, éstas
serían el estandarte que demostraría la riqueza de la región y éstas serán las
encargadas de dar el sumo bienestar a todos sus pobladores y por qué no
decirlo, al pueblo venezolano en general.
Hoy, al cumplirse
un aniversario más de Ciudad Guayana, nos entristece ver que el esfuerzo hecho
hace 38 años se haya perdido, que todo aquello que se planificó se haya ido al
traste al contemplar una ciudad, que en tiempos pasado era ejemplo y orgullo de los guayaneses y
extraños, hoy esté convertida en una ciudad más del montón, donde impera la
inseguridad, el desaseo, el desempleo, el buhonerismo por doquier o economía
informal, vías en mal estado, el
rancherío y pare de contar.
Ciudad Guayana indiscutiblemente
que no se merece eso, no es admisible ni perdonable ese estado deplorable en
que la han sumido administraciones políticas que no han sabido invertir los
grandes recursos con que han contado, que no han sabido deponer sus intereses
particulares en aras del bienestar de la ciudad y por ende de toda la
colectividad.
Hay personas que
por sus venas corre como un torrente todo acto de ciudad Guayana, que la viven
y la sienten porque han crecido a la par con la ciudad y que cada acto en
contra de ella parece que le cercenaran
una parte de su cuerpo, porque no admiten que a ciudad Guayana se le trate en
la forma que lo han venido haciendo.
Son personas que
no se explican, según me lo han manifestado, como es posible que los parques
sean utilizados para actos ajenos a su verdadera función, como es posible que bulevares
construidos para el embellecimiento de la ciudad y la re creatividad de sus
ciudadanos sean convertidos en sedes para el buonerismo, como es posible que se
permanezca indiferente ante una problemática social como es el problema de los indios warao, como es posible que se
permanezca indiferente ante el cierre de avenidas que afecta el buen desarrollo
y bienestar de toda la colectividad, como es posible permanecer indiferente
ante el deterioro de los servicios esenciales para el buen desarrollo de una
ciudad como son: el aseo y la electricidad, como es posible permanecer
indiferente ante la ola de ranchos que pululan por doquier, ante la mirada
indiferente de las autoridades.
Todo lo anterior
nos llama a la reflexión y nos compromete cada día más a tratar de trabajar por
ciudad Guayana, a mantenernos alertas y preocupados por todo aquello que atente
contra su buen desarrollo, nos compromete a darle a ciudad Guayana todo lo que
ella bien se merece para el orgullo de todos.
*Presidente de: ASOMAB
*Presidente de:
Gente por Guayana A.C.

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