ASOCIACIONES
CIVILES
*Libardo Fernández Quintana/
Jueves 23 de Septiembre de 1.999
Hoy me voy a referir a ese importante sector
de la sociedad guayanesa que atraviesa por ese grave problema, como es el de
adolecer de un techo. Mucho se ha dicho u organizado alrededor de esa gran masa
que, hoy por hoy, ha dado el mayor ejemplo de organización a través de las
Asociaciones Civiles que han constituido para poder optar por una parcela de
terreno y posteriormente por una casa.
La mayor demostración de organización y deseo
de cooperar y colaborar con las autoridades locales fue el evento que se llevó
a cabo, hace 15 días, en el estadio Cachamay, donde asistieron de forma
voluntaria alrededor de 40.000 personas, cabezas de familia y donde los
organizadores quedaron atónitos, perplejos por lo que ocurría ante sus ojos,
según lo manifestó el concejal Simón Yegres, quien dijo que él mantenía sus reservas,
en el sentido de que la gente correspondiera al llamado, pero la verdad era
esa, ahí ante sus ojos estaba la respuesta a una necesidad sentida, ahí ante
sus ojos y de los demás directivos del gobierno nacional, local y de la CVG
estaba el clamor de una clase cansada de acudir ante ciertos organismos como el
Inavi, Invibolívar, etc., a solicitar una planilla para optar a una vivienda y donde
siempre se oponía la alcabala correspondiente, para el cobro de peaje, para
poder adquirir dicha planilla.
Este evento, fue la expresión digna de un
pueblo cansado de tanta corrupción anquilosada, que día a día le impedía
alcanzar sus propósitos, fue un evento que se gestó y nació por propia
voluntad, fruto de una convivencia en la Unexpo, donde estaba presente la directiva
de 280 Asociaciones Civiles aproximadamente, y no como lo quisieron hacer ver
que era un evento utilizado para fines políticos, se equivocaron aquellos que
pensaron en tal cosa, quizás porque cada quien juzga por su condición, quizás
porque alguien, en épocas pasadas, a lo mejor utilizó testaferros para que
engañaran a mucha gente, ofreciéndoles parcelas y casas a buen precio,
estafándoles en doble sentido, uno porque les esquilmaron sus reales, fruto de
su trabajo, y otro porque los pusieron a votar por el candidato que según esa
persona, le solucionaría su problema de vivienda. Pero resulta ser que no
obtuvieron nada, sólo vieron perder sus esperanzas y la posibilidad de un techo
que los abrigara a ellos y a su familia, y lo más triste es presenciar cómo
estas personas se pasean por doquier sin habérseles aplicado todo el peso de la
ley por la estafa y el engaño cometido.
Señores, estas asociaciones están constituidas
en su gran mayoría, por gente perteneciente a esa clase media que el sistema ha
condenado a desaparecer, conformada por técnicos superiores, profesionales,
docentes, enfermeras y gente capacitada en las empresas básicas, que se han
unido con un objetivo bien definido, como es el de la vivienda y no para fines
políticos.
Esta comunidad tiene bien claro cuál es su
norte y cuál es su compromiso en lo que respecta al aporte que tiene que hacer
para la cristalización de sus sueños.
Con relación a lo anterior, las Asociaciones
Civiles tienen un compromiso con los entes organizadores, como es el de
contribuir con una parte de los gastos del urbanismo, el cual está por el orden
de los 33.750 millones de bolívares que resultan de urbanizar 1.125 hectáreas
de terreno a un costo promedio de 3.000 Bs/m2, los cuales en caso que dicho
urbanismo sea absorbido en 100% por las asociaciones, implicaría que cada grupo
familiar, de las 34.704 familias censadas, tendría que aportar cada una la suma
de 972.510 bolívares, por lo tanto es importante clarificar las reglas del
juego antes de iniciarlo, con la finalidad de saber cuál es el verdadero monto
o porcentaje que deben aportar las asociaciones para la realización de dicho
urbanismo y así, en esta forma, evitar los malos entendidos y que cada quien se
ubique dónde debe estar. Es bien sabido que el gobierno tiene una alta cuota
que aportar y es la relacionada con la construcción de los macroservicios, sin
los cuales es imposible que se cristalice dicho proyecto que requiere de sumas
mil millonarias, pero gracias a Dios que ya empezaron a surgir proposiciones y
soluciones en el campo de los macroservicios, los cuales abaratan los costos y
hacen posible su construcción, como fue el que presentó la Cámara de la
Construcción sobre el sistema de “Lodos Activados”, que es una alternativa para
la obtención de aguas limpias y a bajo costo.
Lo anterior lo traigo a colación por el hecho
de los muchos cometarios que se están tejiendo con relación a la creación de un
pote común, creado por las asociaciones, para aportar a los gastos sobre el
urbanismo y sobre el cual hay mucha incertidumbre y desconfianza; esto se debe,
sobre todo, al hecho mismo de que no saben con certeza hasta cuando tienen que
aportar y cuánto es el monto a aportar, lo cual se obviaría si se establece de
una vez por todas cuánto va a aportar cada institución para el urbanismo,
Alcaldía, Gobernación, Mindur, Gobierno Central, CVG, etc., y el saldo
correspondiente lo cubrirán las asociaciones.
Es hora de que los actuales dirigentes piensen
en retribuirle al pueblo de Guayana ese costo social que tanto se merece, para
que verdaderamente hagamos de Guayana la ciudad sentida y querida por todos,
porque Guayana somos todos.
*Presidente de:
ASOMAB
*Presidente de:
Gente por Guayana A.C.
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