NEGLIGENCIA EN LA ADMINISTRACIÓN OFICIAL
*Libardo Fernández
Quintana/ Jueves 20 de Enero de 2000
Es inaudito lo que
acontece no solo en nuestra región sino en todo el país, en lo relacionado a
los bienes que posee el estado a través de sus múltiples entes
descentralizados, Menos mal que gracias a una buena medida tomada por el
gobierno actual, pasaron a formar parte del erario público, los elefantes
blancos desaparecidos o fenecidos tanto en esta como en la del 61.
En relación a lo
anterior, queremos hacer referencia a los bienes de la desaparecida Corporación
de Mercadeo, Corpoindustria y CVG, los cuales son innumerables.
En días pasados,
por acción de manos vandálicas, le prendieron fuego a los galpones de
Corpomercadeo, ubicados en la zona industrial de Chirica, quizás con la
finalidad de hacer desaparecer todos los vestigios de bienes dado en custodia a
alguna autoridad o bajo la autoridad de alguna compañía de vigilancia y que por
motivos inexplicable dejaron de prestar el servicio, dejando las instalaciones
y los equipos allí depositados, a merced del hampa.
Es importante resaltar la negligencia que las autoridades
locales mostraron ante las innumerables denuncias que los vecinos venían
haciendo desde el año pasado, puesto que lo que se venía realizando en dichos
galpones, en lo referente al desmantelamiento de todos los equipos allí
almacenados, era vox populi y en ningún momento nadie se inmutó por ponerle
reparo a dicha acción hasta llegar, al extremo, de dejar que todo lo
consumieran las llamas, con la finalidad de borrar cualquier huella o indicio
de lo allí existente.
Yo me pregunto:
¿hasta cuándo el pueblo venezolano va a estar indiferente ante gobiernos y
autoridades ineficaces, que no son
capaces de darle solución a problemas donde están en juego los recursos del pueblo,
conseguidos a través de los impuestos que cada día se pagan?
Tiene idea, Usted,
amigo lector de los miles de millones que pierde no solo el estado, sino el
pueblo guayanés, ante la pérdida de recursos y bienes que en cierta forma
podrían resolver muchos problemas.
Podríamos imaginar
cuantos problemas se hubieran solucionados al darle estas instalaciones a los
micro y pequeños empresarios que no tienen donde laborar, mientras el gobierno
se da el lujo de tener infinitos galpones cerrados y dejados a la buena de
Dios. Es importante que se abra una investigación y se sancione de una vez, la
negligencia administrativa de las personas que han tenido bajo su
responsabilidad la custodia de estos bienes y que no han cumplido a cabalidad
con la función encomendada.
Lo acontecido con
los galpones de Corpomercadeo, no
es de extrañarnos que lo mismo suceda
con los galpones que tiene la fenecida Corpoindustria en el mismo sector de
Chirica, donde, por años, han permanecido en completo abandono y que, gracias a
la ineficiencia administrativa de los gerentes de Corpoindustria, sumado al de
los Tribunales, donde hace más de veinte años
tienen los expedientes archivados sin darle solución, corran la misma
suerte. Tal es el caso de los galpones ubicados en la parcela número 124-15-06
de la carrera Yara con la Avenida Cisneros y los de la calle Los Comuneros, de
la zona industrial de Chirica, y que perteneció a hielos La Llovizna, pues
estos galpones fueron solicitados, mediante comunicación dirigida al Presidente
de Corpoindustria el 05 de Marzo de 1997, para que fueran cedidos en comodato o
vendidos a buen precio a la Asociación de Micro Empresarios del Estado Bolívar (Asomab),
con la finalidad de utilizarlos como sede y darles uso para poner en práctica
su proyecto de semillero microempresarial, lo cual como es lógico, ni siquiera
se tomaron la molestia en contestar, a lo
mejor porque en esta negociación no había forma de sacar ningún
beneficio; además ¿por qué no decirlo?, este sector microempresarial no
pertenecía a las cúpulas a las cuales
estos señores estaban plegados y a los cuales servían incondicionalmente.
Han transcurridos
cerca de tres años de haber enviado dicha comunicación y nunca se dignaron investigar que sucedía
con dicho inmueble, y allí permanece deteriorándose cada día más, a lo mejor
esperan que corra la misma suerte de lo sucedido con los galpones de Corpomercadeo.
Considera usted,
que esto se justifique, que mientras existen Asociaciones dispuestas a trabajar
y hacer algo por ciudad Guayana y con deseos de contribuir y dar, en parte, solución
al problema del desempleo, solo existen organismos que lo único que hacen es
entorpecer las buenas intenciones y solo contribuyen con las pérdidas
millonarias del estado. Por eso el pueblo venezolano aplaudió y respaldó la
buena medida de la eliminación de Corpoindustria y de otros organismos
descentralizados. Ahora solo falta conocer que organismos les reemplazan, para
ver si en parte se logra darle solución y apoyo a la problemática
microempresarial de Guayana, que tanta falta le hace, porque este sector por el
simple hecho de estar marginado de todos los proyectos que ha tenido el
gobierno y solo se le han dado soluciones con pañitos de agua caliente y nunca
una solución en profundidad. Para muestra tenemos como Asomab y Asomegransa, dos asociaciones pioneras en la lucha
microempresarial, no han podido ver cristalizados sus sueños en ubicar a sus asociados, porque gracias a
la CVG, después de cinco años de lucha de Asomab por el rescate del
parcelamiento de Rio Claro, la CVG mejor prefirió que lo invadieran y no
rescatarlo, dejando así, que se perdieran miles de millones que se invirtieron
en dicho parcelamiento y esto gracias a la negligencia administrativa de la
CVG.
No se justifica
que este proyecto de Zona Industrial, por el simple hecho de estar ubicado en
San Félix, hubiese corrido la suerte que corrió. Hoy en día, con haber contado
con el respaldo gubernamental, esa zona sería emporio de desarrollo y asiento
de todos los proyectos aguas abajo, de los cuales tanto cacarea la CVG y que
nunca cristaliza. Es importante que todas las autoridades, del momento,
entiendan que están administrando unos bienes que le pertenecen al pueblo y
todo bajo la nueva figura de la Constitución de la nación donde son
responsables de todos los actos que ejecuten correctamente y aquellos donde se
le demuestren negligencia administrativa.
Deben de saber y
entender que hoy más que nunca Guayana necesita, más que políticos, a gente
sensibilizada e identificada con su problemática, gente que sienta y le quiera,
porque Guayana somos todos.
*Presidente de:
ASOMAB
*Presidente de: Gente por Guayana
No hay comentarios.:
Publicar un comentario