LA PARED Y LA MURALLA
*Libardo Fernández
Quintana/ Jueves 09 de Marzo de 2000 xx
En días pasados tuve el honor de hablar con
una señora, cuyo nombre suministraré a ustedes al final de este artículo, la
cual se mostró bastante molesta e irritada por la forma como se vienen
desarrollando los acontecimientos políticos de la venidera campaña electoral.
Me comentaba,
dicha señora, que ella se había sentido orgullosa por el aspecto que habían
mostrado todos los barrios y urbanizaciones que, por motivos de las pasadas
fiestas decembrinas, habían pintado y decorado tanto las fachadas de sus casas
como las paredes y muros exteriores, cosa que reflejaba al mundo exterior la
condición y clase de moradores que en estos residían.
Pero de la noche a
la mañana, prosigue la señora, aparecen todos los muros y paredes de las casas
y hasta los arboles atiborrados con nombres de candidatos y partidos políticos,
cosa que ella consideraba que en pleno siglo XXI y con los avances tecnológicos,
sobre todo en la parte de la informática, estaba desarraigado. Pero no, todavía
hoy en día existen secuelas de nuestros antepasados de la era cavernícola, de
los cuales si se justificaba que sus mensajes fueran grabados en las paredes
por carencia de medios y que hoy no se justifican dichas prácticas porque a
todos nosotros nos sobran los medios más avanzados que hay en dicho campo.
Prosigue la señora
con sus comentarios y me manifestaba: “yo quisiera saber quién me responde por
mis paredes y muros pintados, los cuales pinté con mucho sacrificio, que escusa
le doy a los que me visitan de adentro y fuera del país del aspecto grotesco,
que presentan mis paredes y muros. ¿Qué imagen pueden llevarse los turistas que
nos visitarán en estas épocas de Carnaval y Semana Santa? Considero que no
puede ser la mejor”.
Indiscutiblemente
que la soberbia de esta señora es, por demás, bien justificada y ella
exclamaba, mire señor, yo no entiendo por qué estas personas que ensucian las
paredes y muros no se asesoran con unos especialistas en publicidad e
implementan un mecanismo de propaganda más efectivo, es decir, mediante la
utilización de vallas, en las cuales quede plasmado el mensaje que quieren
hacer llegar a la comunidad y donde se refleje y que de establecido el
compromiso con sus bases programáticas, de tal manera que todos los habitantes
o pobladores de su parroquia o comunidad estén al tanto de sus promesas, y una
vez finalizada la contienda electoral, cada candidato retire sus vallas,
excepto los ganadores, para que la comunidad le siga los pasos en cuanto al
cumplimiento de todo aquello que ofreció, y en caso de incumplimiento se le aplica o somete a un referéndum para
destituirlo.
Es importante que
cada candidato informe a su respectiva comunidad, mediante folletos
ilustrativos, los alcances de sus promesas electorales, el mecanismo de
implementación y de donde considera él puedan salir los recursos para
financiarlos, sobre todo en la parte atinente a la educación, a la salud, a la
parte recreativa y a la seguridad.
También es
fundamental que estos señores, mantiene la señora, informen todo lo referente
de cómo van a hacer más productiva su comunidad, y establecer compromisos sobre
los mecanismos a implementar para la
parte fiscal y otros tópicos de interés
para la sociedad.
Considero que si
se ponen en práctica estas pequeñas sugerencias, se lograría recuperar la buena
imagen de la que tanto se ha venido proyectando al exterior, de poseer calles,
avenidas, paredes y muros siempre limpios y así dejar que nos juzguen mediante
la utilización del proverbio aquel que dice:
“ La pared y la muralla son el papel del canalla”.
Pues bien señores,
por lo expresado por esta noble señora solo me queda decirles su nombre, el
cual es Ciudad Guayana, a la cual
todos debemos estarle agradecidos y a la cual todos debemos querer y respetar,
porque Guayana somos todos.
*Presidente de:
ASOMAB
*Presidente de: Gente por Guayana
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