LA ESTAMPIDA TURÍSTICA



La estampida turística
·         Libardo Fernández Quintana /Jueves, 16 Enero 2014 21:20
Lo acontecido en estos primeros días del año ha marcado un negro presagio para el pueblo venezolano, por el cual rogamos al Señor que medien sus buenas intenciones y logre que el mismo sea pasajero, porque son demasiadas cosas que están contribuyendo en el deterioro de su buen vivir.
Primero en todo lo referente al desabastecimiento de los rubros más esenciales que está padeciendo, fruto de una política económica equivocada e implementada por quienes dirigen al país y de lo cual parece que no existe la menor intención de subsanar, ya que para ellos era más importante brindarle al pueblo la posibilidad de adquirir electrodomésticos y no lo primordial como era el de abastecerlos de productos alimenticios y de salud, al extremo que hoy en día la familia venezolana de qué le sirve tener neveras cuando no tiene nada que guardar en ella. Así mismo, de qué le sirven las lavadoras si no tienen jabón para lavar, de qué le sirven los aires acondicionados si no tienen un buen servicio de suministro de energía eléctrica confiable que no se los queme y respecto a los televisores solo les sirve para escuchar la sarta de mentiras de los diferentes interlocutores del gobierno, quienes para ellos el pueblo vive en el mar de la felicidad.
Segundo, no podemos desconocer la estampida de turistas que se ha venido produciendo desde hace años por la alta inseguridad que reina en el país y que la misma se ha incrementado al grado máximo en el 2013 y que ya en el inicio del 2014 rebasó la copa, produciéndose la huida de turistas, quienes dudo mucho quieran venir al país mientras reine los diferentes factores que hacen imposible hacer una estadía agradable en el mismo y de los cuales me referiré sucintamente.
El primer factor que ha contribuido con la estampida turística se debe al abuso de la mayoría de los comerciantes que prestan servicios en los aeropuertos y áreas circunvecinas, quienes quieren sacarle hasta los ojos al visitante al duplicar y triplicar los precios de los artículos que expenden y esto acontece, porque no existe autoridad alguna que supervise y controle dichos precios, permitiéndoles a estos hacer de las suyas.
El segundo factor es la carencia de una buena infraestructura hotelera que esté a la altura de las exigencias del visitante ya que los existentes carecen, en un gran porcentaje, de un personal educado para que no los traten en forma hostil y descortés, como si ellos estuvieran solicitándoles albergue gratis.
El tercer factor lo constituye las aerolíneas que prestan el servicio de movilización al pasajero, tanto interna como externamente y de estas no se salva ninguna, ya que últimamente el grado de responsabilidad en el cumplimiento de los horarios raya en lo inverosímil y las autoridades de la aeronáutica civil, bien gracias. Tal es el caso de la aerolínea Aserca, la que lleva la batuta en irresponsabilidad. Es así como el 10 de los corrientes debía trasladar desde el aeropuerto de Santo Domingo hasta Maiquetía a 150 pasajeros aproximadamente, quienes la mayoría tenían compromiso de hacer conexión internacional y un gran número conexión con vuelos nacionales  y esta empresa tuvo el tupé de mantener a estos pasajeros en la sala de espera hasta las 5:00 de la tarde, sin ni siquiera el gerente de la misma tener la delicadeza de informarles que el vuelo se había suspendido y ya debido a la presión de los afectados, los empleados dieron la cara y así los enviaron a dormir a un hotel de mala muerte. Al día siguiente los arreglaron como peón de fábrica con un desayuno que daba pena y el dueño del restaurante manifestaba ante la protesta de los pasajeros que esa era la orden emanada del gerente.
El vuelo salió a las 11:30 de la mañana del día siguiente y luego en Maiquetía a los pasajeros con conexión les brindaron el almuerzo y lo curioso fue la expresión del administrador del restaurante ubicado entre las puertas de embarque 4 y 5, quien manifestó a sus empleados: muchachos vienen a comer 30 pasajeros de Aserca, denle comida barata. Es decir, que este trato es un modus operandi de estos restaurantes en conchupancias con las aerolíneas, permitiendo así un trato despótico al turista, tanto nacional como extranjero y la mayoría se pregunta: ¿ante semejante comportamiento cabe la posibilidad de que vengan turistas?
El cuarto factor que ha incidido con mayor peso para que Venezuela pierda ese eslabón tan rico como es el del turismo es la inseguridad, la que cada día cobra vidas sin distingos de color, raza y credo. Ahora bien, mientras el gobierno no adopte las medidas ejemplarizantes contra estos desalmados y quienes le suministran el armamento no habrá paz ni sosiego en el país y cada dada día avanzaremos más hacia el abismo, cuyo paso no está muy lejos.
Ciudad Guayana clama al gobierno, quien tiene la responsabilidad de velar por la vida de sus gobernados, que implemente los mecanismos indispensables para acabar con la inseguridad reinante, que ha ocasionado miles de muertos a través de la faz del territorio nacional y cuyas muertes han quedado impunes, olvidando que Venezuela y Guayana somos todos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario