BALANCE FINAL 2015



Balance final 2015
·         Libardo Fernández Quintana /Domingo, 07 Febrero 2016
El 15 de enero, Nicolás Maduro Moros acudió ante la Asamblea Nacional a rendir informe sobre su gestión realizada en el 2015, el que no dejó de ser un cuento más plagado de pura cháchara, vacío y carente de realizaciones en un 80% lo que disimuló muy bien con su repetida consigna de era saboteado por la interferencia extranjera y de su cacareada guerra económica, que ya dejó de tener credibilidad en el pueblo
Indiscutiblemente que los resultados en todo lo relativo a su gestión del año 2015 han sido los más desastrosos que gobierno alguno hayan obtenidos en los últimos años de vida democrática. Solo basta analizar todo lo relativo a la seguridad del venezolano, de la que no hizo referencia para nada, como si esto no fuese de vital importancia para el pueblo y de la cual es el responsable directo en lo que respecta a dar cumplimiento en lo establecido en nuestra Carta Magna, ignorando a los miles de muertos acontecidos durante el año. Tampoco hizo referencia a la problemática del estado calamitoso en que se encuentra la salud del pueblo, con la carencia en el suministro de medicina, que está llevando a la muerte a muchos pacientes y de las cuales el único responsable es el gobierno.
En dicha rendición de cuenta tampoco hizo referencia, a fondo, de la grave situación económica en la que se encuentra el país, en lo referente al valor de nuestra moneda, a la alta inflación que padece el país, la deuda que se mantiene con otras potencias que sobrepasan los 200.000 millones de dólares, a pesar de haber dispuesto de entradas por el orden del trillón de dólares por concepto de la exportación de nuestro único rubro, el petróleo. Lo que si mencionó por el hecho de estar muy bajo, fue el precio del barril de petróleo, argumento que utilizó para introducir su famoso decreto de emergencia económica, lo que demostró su caradurismo en pretender solicitar apoyo para salir de una situación que los únicos responsables han sido, él y su entorno gubernamental.
Así mismo se mostró contrariado por la ley que otorgará la propiedad a los favorecidos con las viviendas de la GMVV próxima a hacer aprobada por la oposición, lo que hizo en forma prepotente y como si él fuese el amo y dueño de las mismas, desconociendo que él solo es un medio, como presidente, cuyo poder y facultad se la ha dado el pueblo para hacerlo, desconociendo que los recursos utilizados para la misma son del Estado y por ende del pueblo venezolano. Lo que sí quedó al descubierto, es que no quería que se descubriera la estafa en cuanto a su promesa de la construcción del millón de vivienda, o sea un promedio de 50.000 viviendas por estado a nivel nacional y esto se puede deducir tomando como referencia el estado Bolívar, pues aquí no lograron llegar a construir ni siquiera el 30% de lo ofrecido, demostrando con esto la ineptitud e ineficacia de un cuadro gerencial, que no fue capaz de satisfacer una de las exigencias del pueblo venezolano, el que cada día clamaba por la solución de su problemática habitacional. Vemos así una vez más, cómo el ciudadano gobernador, que es experto en ofrecer todos los años la construcción de 10.000 viviendas, no llegó a construir siquiera las 1.500, demostrando con esto que es un gran paladín para las promesas pero un gran farsante para cumplirlas. Tan es así que el movimiento asociativo, que lleva más de 14 años clamando por una vivienda, ni siquiera se le ha construido el 30% de sus viviendas y allí permanecen los terrenos adquiridos por estas asociaciones, las que lo han cancelado en su totalidad a la Gerencia de Bienes e Inmuebles de la CVG, con sus respectivos proyectos financiados por estas comunidades, sin que se le hayan solucionado sus peticiones. De donde podemos colegir que es falso de toda falsedad que hayan construido un millón de vivienda durante el 2015 y esto saldrá a la luz pública durante el proceso de entrega de títulos de propiedad.
Igualmente podemos mencionar lo negativo de esta gestión en todo lo referente a la política de la construcción de los macroservicios en todo el país, ya que es inconcebible que en pleno siglo 21 existan poblados que carecen de los servicios vitales para su subsistencia y desarrollo aunque se jacten de decir que el problema del suministro de agua potable, recolección de aguas residuales, suministro de flujo eléctrico, mejoramiento y ampliación de toda la infraestructura vial, educativa y hospitalaria, está solucionado en un 90%, tremenda mentira que ni el mismo se la cree. En relación a la educación hasta los momentos no se han satisfecho los requerimientos de las escuelas bolivarianas y así vemos como a estas alturas de haberse dado inicio al nuevo año escolar, todavía existen escuelas que no han sido reparadas y muchos niños se encuentran asistiendo y recibiendo clases en lugares alternos o prestados por la comunidad, causándole con esto un grave perjuicio en cuanto a la formación de esta nueva generación, cosa por demás de vergonzosa para un presidente que defiende a capa y espada su socialismo trasnochado
Respecto a la política alimentaria, sí que podemos decir, que este gobierno, a pesar de disponer de ingentes recursos, nunca antes percibido por gobierno alguno, no ha sido capaz de brindarle al país los alimentos básicos para una buena alimentación y es así como hoy en día ni siquiera en los famosos mercales se encuentran los artículos necesarios de la cesta básica, demostrando con esto la incapacidad e ineptitud de los que han estado al frente de estos despachos.
En fin, son muy pocos los ministerios a los que se le pueden reconocer una buena labor ya que las medidas que algunos han implementado y que han afectado el buen vivir y las costumbres del venezolano, el tiempo se encargará de darle la razón al que la tiene.
Ciudad Guayana, al analizar esta memoria y cuenta, solo le resta decirle al ciudadano presidente, en nombre de sus hijos, que la misma está desaprobada, porque Venezuela y Guayana somos todos.
Presidente de Gente por Guayana A.C.   

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