PROBLEMÁTICA
HABITACIONAL (IV)
*Libardo Fernández Quintana/ Jueves 5 de Agosto de 1.999
En días pasados el
tema que abarcó gran centimetraje en la prensa local y nacional fue el de las
invasiones, lo que me motivó a escribir varios artículos al respecto y hoy
prosigo una vez más con dicha problemática.
Para contrarrestar
o hacer frente a esta problemática, los gobiernos locales se abocaron a
organizar a la comunidad, sugiriéndoles que se agruparan u organizaran en
asociaciones civiles, sin fines de lucros, para que así en esta forma pudiesen
optar por una parcela de terreno y posteriormente adquiriesen su vivienda por
el sistema de autoconstrucción u otro mecanismo.
Respecto a esto,
la ciudadanía ha correspondido en una forma digna de admirar y aplaudir, ya que
hasta el momento se han inscrito más de 150 asociaciones civiles con un promedio de 100 personas cada una, lo cual
nos indica una demanda de vivienda para Ciudad Guayana de alrededor de 15.000
soluciones habitacionales, monto que supera en 500% lo ofrecido por el actual
Gobierno.
Tenemos entendido
que la señora alcaldesa profesora Pastora Medina, en varias asambleas de vecinos
en las que participó, manifestó que el problema habitacional era prioritario
para su gobierno y que ya se habían hecho los contactos y se había conseguido
el respaldo económico a través de los miembros de la Cruz de Malta, para
desarrollar la construcción de un gran número de soluciones habitacionales.
Posteriormente
tuvimos la visita del señor Presidente de la República, quien en consejo de
Ministros aprobó la construcción de 2.566 viviendas y la inversión de 13.200
millones de Bolívares para servicios y, sin embargo, a pesar de todas estas
buenas noticias seguimos sin entender que ha pasado, pues hasta el presente
sólo la comunidad ha cumplido, el pueblo sigue fiel en acatar las pautas
establecidas por los gobiernos de turno en el sentido de organizarse para optar
por una vivienda y cesar en utilizar los medios violentos para obtener una
parcela, o sea, por invasión.
Pero sucede que
han transcurrido tres meses en los cuales estas asociaciones han venido en
forma organizada recabando recursos de parte de sus asociados, ya sea por
cuotas de sostenimiento y otros provenientes de la realización de eventos.
Estos recursos serán destinados a sufragar los gastos de funcionamiento de la
Asociación, como son: Registro de Documento, papelería y otros. En un futuro
estos fondos constituirán la base para aportar la inicial que se tenga que
pagar, ya sea por el terreno o a contribuir con los gastos que se incurran en
el proceso de la construcción del urbanismo.
Lo particular del
caso es que hasta el momento las asociaciones no han tenido una respuesta
concreta con relación a su demanda, solo han escuchado y leído informaciones
sobre la existencia de terrenos y el problema de la carencia de fondos para
urbanizarlos, pero no se sabe en qué lugar están dichos terrenos y sí
ciertamente se va a lograr la consecución de dichos recursos para urbanizarlos,
ya que las comunidades esperan que no se le incumpla lo prometido, como todo lo
que se hace en este país y que solo queda en promesas, promesas y más promesas.
Es hora de que el
gobierno se aboque a reactivar el aparato productivo y nada más propio para
hacerlo que iniciando la construcción de viviendas, puesto que esto generaría
alrededor de unos 10.500 puestos de trabajo directo e indirecto y lógicamente
que esto atenuaría el alto índice de desempleo en la zona.
Quiero hacerle un
llamado a todos los representantes del gobierno, tanto regional como local,
para que tomen en consideración que ha llegado la hora de las definiciones, es
hora de llevar a la práctica las promesas hechas para evitar que el pueblo se
exaspere y reclame por la fuerza lo que cree que le pertenece, es hora de hacer
de Ciudad Guayana ejemplo para todo el país, porque Guayana somos todos.
*Presidente de:
ASOMAB
*Presidente de:
Gente por Guayana A.C.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario