PROBLEMÁTICA HABITACIONAL-LOS RANCHOS (III)



PROBLEMÁTICA HABITACIONAL-LOS RANCHOS (III)
 * Libardo Fernández Quintana /Sábado 22 de Mayo de 1999.

Como características sociales y económicas de los ranchos, tenemos que estos se encuentran en una total marginación del resto de la sociedad. El desempleo, el analfabetismo, enfermedades y la desorganización familiar se hayan presente en estas áreas y esto constituye una cadena creciente de problemas sociales.
Están formados por una población inmigrante, procedente de las zonas rurales y de la ciudad que han traído al rancho sus formas de vivir tradicionales, pero tienen que llevar una vida urbana que marcha a diferente ritmo.
Existen en ellos, un alto índice de natalidad, grupo familiar numeroso y extenso, una población infantil, jóvenes económicamente no activos.
Volviendo a los indicadores del nivel de vida, se aprecia en los ranchos que éstos adolecen de salud, la cual es quizás el principal elemento del nivel de vida y al mismo tiempo uno de sus más poderosos y determinantes.
Las condiciones de salud deficientes implican, no sólo una imposibilidad para lograr la productividad máxima, sino un menoscabo directo a los ingresos y recursos familiares.
El nivel de higiene ambiental es muy precario en las zonas donde imperan los ranchos, lo cual se debe principalmente a la ubicación del terreno en malas condiciones sanitarias y a la carencia de servicios adecuados, ocasionándose con ello una situación de desaseo general e insalubridad permanente.
La cercanía muy frecuente a basureros, la acumulación de desperdicios en torno a él, la de alcantarillado o los pozos negros en malas condiciones, crean un ambiente tan insalubre que sus repercusiones sobre la salud de los pobladores tienen que ser forzosamente graves.
La humedad, el estancamiento del agua y el barro en invierno, el polvo en verano, hacen de estas poblaciones verdaderos focos de infección y dan lugar a situaciones que constituyen un atentado permanente contra la vida de los pobladores, por otra parte, los servicios de salud, como la atención médica, farmacéutica y hospitalaria, son notoriamente insuficientes o no existen en absoluto.
A esto se agrega la desnutrición como un mal de todas las áreas marginales y que afecta especialmente a los niños.
En relación a la educación, fácilmente se observa el bajo nivel educativo del grupo humano que reside en el rancho. Los altos porcentajes de analfabetos y los bajos niveles de escolaridad son, por lo general, indicadores de la insuficiencia para alcanzar una alfabetización funcional.
Las posibilidades del sector marginal para alanzar medios educativos son muy pocos. En gran parte se limita a aprender a leer y a escribir solamente y en algunos casos se logra tal vez terminar la enseñanza primaria, a la enseñanza media, técnica o profesional, son muy pocos los habitantes del rancho que llegan. Consecuentemente los pobladores están impedidos de desempeñarse en oficios calificados, que son precisamente los que permiten obtener ingresos que ayuden a mejorar el standard de vida.
La falta de participación del habitante del rancho en el sector educativo, puede explicarse por las siguientes razones:
1. Su mismas condiciones de marginalidad  no le ha despertado como necesidad fundamental la educación, pues se da entre tipo de familias un concepto más o menos generalizado de que lo importante es aprender a leer y a escribir y ahí radica su interés con relación a la educación. Además, los hijos desde corta edad deben entrar a trabajar como forma de ayuda al sostenimiento del hogar.
2. En general, no existe escuela ni colegio en zonas próximas a la invasión, lo cual aumenta la pasividad educativa, al no tener agentes que promuevan esta necesidad entre los pobladores.
3. La falta de recreación, la cual es muy limitada en las áreas de ranchos, por la carencia de recursos económicos, falta de espacios y zonas recreativas, necesidad no sentida, etc.
Los hombres son quienes tienen mayores oportunidades de esparcimiento, propio de la cultura a la cual pertenecen y son aficionados a la bebida y los bares, así como participación en juegos de “azar” buscando con ello mejorar su suerte.
Para los niños, la zona de recreación es la calle y para las mujeres, la “radio y telenovelas” constituyen el mejor medio de distracción.
4. Respecto a su ocupación y fuente de ingreso, podemos decir que el  diagnóstico de la situación ocupacional de los pobladores del rancho revela como características más destacadas la existencia de altos índices de desocupación y falta de capacitación y por ende escasez de ingresos.
Básicamente los pobladores se desempeñan en actividades no calificadas, propias de los sectores secundarios y terciarios de la economía que por lo común son de muy baja productividad y de empleo inestable. Esto condiciona por lo tanto el exiguo nivel de ingreso, característico de la población ocupada perteneciente a estos grupos marginales. Se destacan entre las ocupaciones: obreros de la construcción, zapateros, lustrabotas, lavanderas, mensajeros, empleadas de servicios doméstico, jardineros, etc. En reducidos casos se dan obreros vinculados a la gran industria, como puede verse empleo inestable y de mínima remuneración.
El problema de la desocupación, ya sea en forma abierta o disfrazada, es considerada como sub ocupación, constituye uno de los rasgos más importantes de la fuerza de trabajo de las poblaciones marginales. Esta crónica situación se traduce en la imposibilidad de llevar a cabo el desarrollo del sector y es así mismo la responsable de los bajos niveles de vida.
Es por lo tanto algo imperativo que el gobierno, ya sea regional o nacional se aboque a darles solución con carácter de urgente a este grave problema que nos aqueja y sobre todo que sea materia o base fundamental para ser tratada en la constituyente, como un derecho inalienable del pueblo venezolano.   
*Presidente de: ASOMAB
*Presidente de: Gente por Guayana A.C.

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