LEYES Y POLITICAS (ii)



POLITICAS Y LEYES (II). 
*Libardo Fernández Quintana/ Jueves 24 de Junio de 1.999

En el artículo anterior se trataron temas referentes al servicio eléctrico y bancario, hoy abordare otro tema que afecta el transcurrir de la vida del venezolano.
Me referiré al sector comercial. Estos sí que verdaderamente hacen o establecen su propia política e implementan su propia ley respecto a los productos que venden y a la forma de pago. Así vemos como algunos comercios, cuando usted va a comprar un artículo y si este está en promoción y paga con su tarjeta de crédito, no se la aceptan porque tiene que ser en efectivo, de lo contrario se lo facturan al precio máximo y además le incrementan el 12.5% que es lo que el banco le descuenta a ellos por el contrato, aduciendo que de lo contrario pierden.  ¡Santo cielo!, tremenda mentira no se la creen ni ellos mismos, cuando aquí en Guayana el comerciante está acostumbrado a trabajar con un margen de utilidad de un 100% hasta un 500%.  También establecen montos mínimos de consumo por tarjeta, violando de esta forma el contrato contraído con el banco y esto lo hacen en la forma más descaradas  sin que haya autoridad que tome cartas en el asunto para proteger al consumidor.
Otro aspecto interesante, con el cual están haciendo su agosto los comerciantes es con el cobro del IVA, pues resulta que en vez de bajar el costo del producto 1% ahora le incrementaron un 15.5%, puesto que aducen que la mercancía les llego nueva, o sea, que todos los comerciantes repusieron su inventario, es decir que ellos son comerciantes bodegueros que compran al dia, cosa que nadie se la cree, pero que vamos a hacer si vivimos en un país sin ley y donde cada quien hace lo que quiere, pobre Venezuela,
En el ramo de la salud, si hay mucho que contar, aquí ha proliferado el negocio más grande que usted pueda imaginar, se negocia con la salud del ser humano.
Las clínicas privadas, que es el negocio del momento, pululan por doquier y si usted por alguna circunstancia, acude moribundo a una de estas y no tiene en ese momento como depositar lo que le exigen, porque es una exigencia, no le atienden y si usted trata de objetar algo, simplemente le responden que esas son normas establecidas por los dueños de las clínicas y que no pueden hacer nada para cambiarla, porque ellos imponen su propia ley y ¿quién va en contra del gremio médico?.
Otro aspecto importante de resaltar es el de algunos profesionales de la medicina, sobre todo los ginecólogos y obstetras. Por lo general la mayoría de sus pacientes en estado de gravidez tienen que tener su hijo mediante cesárea, puesto que este es el negocio, sin importarle que puedan hacerlo normalmente y esto le sucedió a una amiga quien, según su médico, debía tener su hijo mediante cesárea, puesto que presentaba un cuadro muy complejo, este es el coco, que ponía en peligro la vida del hijo y la madre, pero resulta que dicha paciente se le presentaron los dolores en la madrugada de ese dia y no tuvo tiempo de llegar a la clínica y fue directo al seguro social, donde tuvo su niño sin ninguna complicación y a este gran profesional de la medicina se le cayó el negocio. ¿Qué tal?.
Ahora, pasando a otro tema, en el ramo del transporte sí que existe un cao total. Voy a referirme primero al servicio de taxis  aquí cualquier persona, de la noche a la mañana es taxista y sale a la calle a imponer su propia ley y su propia política en relación a los precios a cobrar y que muchas veces no guardan relación con el recorrido que hacen.
En este sector no hay organización, ni nadie que los controle, estos señores, piratas del volante en su gran mayoría, son unos abusadores y actúan sin ley, se instalan dónde quieren y muchas veces se apoderan de vías públicas o estacionamiento de los centros comerciales sin que haya autoridad alguna que los organice.
Por lo antes expuesto es que se requiere con urgencia la implantación de ciertas normas como es la reglamentación de tarifas por sector, tomando como punto de referencia el centro de Puerto Ordaz, Alta Vista, Unare II, Guamo, Sierra Parima, Core 8, etc.
En segundo término están los señores del transporte urbano. Estos señores hacen lo que le venga en gana, puesto que no cumplen en nada con lo que está establecido por la municipalidad y esto es manifiesto por el incumpliendo en cuanto al horario nocturno, abusan con el número de pasajeros parados,   se estacionan para dejar y recoger pasajeros donde les da la gana, convirtiendo las paradas en elementos decorativos para la ciudad, los fines de semanas, sobre todo los domingo, que es cuando la ciudadanía los necesita para sacar a pasear a su familia, brillan por su ausencia. Es obra que las autoridades municipales tomen carta en el asunto y traten de implantar normas para que lo que está establecido se cumpla.


*Presidente de: ASOMAB
*Presidente de: Gente por Guayana A.C.

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