PROBLEMAS
CIENTIFICOS Y TECNOLOGICOS EN LA INDUSTRIA (II)
*Libardo Fernández Quintana/
Jueves 09 de Septiembre de 1.999
El extraordinario desarrollo de la física del
estado sólido en los últimos años ha reabierto amplios campo al estudio de la
cristalografía. Gracias a ella ha renacido nuevamente el interés de la ciencia
por los cristales naturales, los macro cristales y las gemas, por ejemplo, el
rubí como elemento central del láser. La proverbial riqueza venezolana de
minerales en general debiera movernos a participar al menos en el estudio de
las aplicaciones tecnológicas de estos materiales y en el estudio fundamental
de la química de los materiales
cerámicos, particularmente de aquellos que contienen átomos de metales pesados.
En este terreno científico cabe destacar que no se puede aspirar a hacer hoy
una industria electrónica que no sea supeditada a la tecnología y a los
intereses extranjeros, si no se dispone de conocimientos científicos y
experiencias técnicas en la física del estado sólido.
El campo de la investigación bromatológica es
otro tan vasto que, sin profundizar en él, es importante resaltar que en
Venezuela no hemos hecho casi nada para formular un alimento universal, rico,
equilibrado y barato, en tanto que cada año muere un número considerable de
venezolanos por hambre. Hasta el momento hay argumentos que han demostrado que
sí se puede hacer investigación científica del más alto nivel en función de
necesidades vitales y sociales del pueblo venezolano, utilizando al máximo los
recursos materiales que se producen en el país. Tal vez hay aquí también un
venero de posibilidades para la investigación técnica, la cual podría encontrar
inspiración en procesos de fabricación de comestible de carácter rudimentario y
doméstico, bien conocidos en nuestro medio y que se trataría de tecnificar,
mecanizar e industrializar.
También tenemos que todo en el campo de la
sucro-química[ldjfq1] industrial está por desarrollar en Venezuela. La
literatura corriente muestra la rica variedad de productos que podrían elaborarse
a partir del azúcar o de los productos de su elaboración. Las tendencias
declinantes del mercado mundial del azúcar y la creciente presión de los países
productores mayores del mundo harían aconsejables que en un país como
Venezuela, que tiene ventajas económicas y técnicas para producir azúcar, sed
exploraran a fondo las posibilidades técnicas e industriales de retomar,
impulsar y desarrollar este renglón manufacturero.
Si, mediante estudios e investigaciones,
lográramos despejar las incógnitas químicas, bacteriológicas y económicas que
es necesario resolver antes de hacerlo, el país podría surtirse por vía
sucro-química[ldjfq1] y en forma adecuada de una gran cantidad de productos
tales como la acetona, ácido cítrico, etc., los cuales podría exportar a mercados
vecinos con obvias ventajas para nuestra balanza comercial. De hecho que esto
constituye un promisorio renglón industrial que los entes privados y
gubernamentales interesados en su fomento y financiamiento deberían promover,
ya que se cuenta con factores tan favorables como el bajo costo de la materia
prima, la disponibilidad local de los insumos, la posibilidad de construir los
equipos en el país, el posible dimensionamiento de plantas de acuerdo con
nuestros mercados, etc.
También para el desarrollo y diversificación
de la industria azucarera, el gobierno puede impulsar el desarrollo industrial
de los usos del bagazo y la corteza de la caña de azúcar para la producción de
celulosa y otros derivados.
Ahora el nivel técnico de la mayor parte de las
industrias de conserva en el país va poco más allá de los métodos domésticos.
Ello explica el escaso dinamismo económico de este renglón industrial, expuesto
a la fuerte competencia de productos importados. En este ramo, contamos con dos
o tres empresas que se han modernizado y esto lo han logrado muchas veces
transfiriendo parcial o totalmente la propiedad a empresas extranjeras. Esta es
una industria cuya tecnología se basa en operaciones unitarias de todas clases,
que podrían perfeccionarse mucho en nuestras fábricas. Pero posiblemente el
campo de investigaciones fundamentales más importantes en este frente está en
el estudio profundo del proceso físico-químico de la deshidratación celular de
los principales problemas de su realización industrial y de la economía de
materiales que envuelve.
La industria textil es otra fuente que se ha
hecho también, como la de todo el mundo, sobre la base de la tecnología
inglesa, americana y europea. En el aspecto de maquinaria y proceso textiles no
hay muchas alternativas que elegir, pero si podríamos tratar de ampliar nuestra
lista de materias primas utilizables en lo referente a los diferentes tipos de
fibras naturales o artificiales.
Podemos señalar dos líneas específicas de
investigación y desarrollo técnico en la industria textil venezolana, de
acuerdo con nuestras necesidades específicas. Una se refiere a la posibilidad
de diseñar y desarrollar maquinarias para operación semimanual, con el fin de
crear una industria doméstica y artesanal de tejidos y confecciones, como la
que desarrolló la India en su momento, con la ayuda de Polonia, para establecer
una industria artesanal de alta calidad, ampliamente distribuida en el país y
técnicamente bien equipada para dar empleo a su población y que contrasta con
la problemática actual de Venezuela y a los cuales habría que resolver,
eventualmente.
Otra amplia línea de investigación y
desarrollo textil está en el de los procesos y acabados y materiales
auxiliares, en los cuales el país depende hoy totalmente de la técnica y de los
proveedores del exterior, por ejemplo todo lo referente a los colorantes.
Desde el punto de vista económico y dentro del
concepto de “costo de sombra” y “costo de oportunidad”, pareciera existir
amplias posibilidades de desarrollo para el uso de colorantes naturales cuya
investigación química sería un área del mayor interés y de alto valor
científico.
La industria de las confecciones es una de las
que les ocasionan al país las más altas erogaciones de divisas por el simple
uso de marcas extranjeras. Sin embargo, puede decirse que en esta industria no
existe a escala mundial, ninguna originalidad, extraordinaria y patentada,
salvo algunos detalles menores de diseño y costura. En realidad, puede decirse
que para la confección del vestuario los conocimientos técnicos más avanzados
sólo suponen un poco de geometría descriptiva, algo de anatomía y un tanto más
de estadística, aparte de lo cual sólo se requiere imaginación.
De manera que aunque no hay aquí temas
específicos de mayor importancia para investigar, el caso de esta industria es
ocasión para señalar que, además del impulso necesario a la investigación
tecnológica para acumular un acervo de conocimientos técnicos propios, es
necesario también desalentar el recurso fácil, y a veces fútil, al “Know-How”
extranjero que poco o ningún aporte efectivo haga el proceso técnico y que debe
pagarse en las costosas y escasas divisas que requerimos para otros fines. El
desarrollo tecnológico autóctono y el control sobre la incorporación
indiscriminada de tecnología extranjera, deben ser los dos pilares
fundamentales de una política venezolana de desenvolvimiento
técnico-científico, que cada día nos haga menos dependientes del exterior y que
nos ponga en el camino de querer y amar más a Venezuela y en especial a Guayana
porque Guayana somos todos.
*Presidente de:
ASOMAB
*Presidente de:
Gente por Guayana A.C.

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