No tienen
autoridad moral
En días pasados tuve la
oportunidad de leer por este prestigioso medio de comunicación una noticia en
la que se hacía del conocimiento público que el gremio de transporte público
exigía un aumento en las tarifas, por lo que se convocaba a todas las fuerzas
públicas de Ciudad Guayana a hacerse presente en el hemiciclo de la Alcaldía de
Caroní el día 1 de abril, donde se haría una discusión a fondo sobre dicha
petición y el pueblo Guayanés se pregunta: ¿Si en los actuales momentos, éste
es uno de los servicios más pésimos con que cuenta la ciudad, cómo es posible
que estos señores tengan la cara de exigir un aumento de tarifa? ¿Si estos
señores para lograr su cometido, el alza de los pasajes, prometen villas y
castillos que luego desconocen e incumplen, pueden ser dignos de dicho aumento?
En base a las preguntas
anteriores y para corroborar las angustias y preocupaciones del colectivo que
día a día hace uso de este servicio, me tomé el trabajo de hacer un estudio
sobre el cuestionamiento que se le hace a este gremio y del por qué la
ciudadanía considera y así se lo hace saber al ciudadano alcalde que no son
merecedores de dicho aumento y fue así como en estas dos últimas semanas me
dediqué a hacer uso de dicho medio de transporte y la verdad es que hay que
ponerse en los pantalones de los que solo tienen que hacer uso de este medio
por carecer de un vehículo y lo sostengo por lo siguiente.
Tuve la oportunidad de abordar
estas unidades en diferentes paradas, desde las ubicadas en el Core 8 como las
de Unare, Alta Vista, Trébol, Castillito, semáforo del cruce de la 45, semáforo
de El Roble, centro de San Félix, El Gallo, Clínica Manuel Piar y La Económica
y les comento que la experiencia vivida es muy desalentadora y la misma sirvió
para comprobar que aquí en el municipio, en lo que respecta al transporte
público, lo que reina es una completa anarquía, donde no impera ley alguna,
orden ni autoridad que pueda meter en cintura a estos desalmados del transporte
que hacen su voluntad y respecto a esto, pude comprobar cómo estos señores
cambian de ruta como y cuando le da la gana en la forma siguiente: cuando salen
del Core le dicen a los pasajeros que solo llegan hasta Alta Vista y cuando
llegan a este punto que bajan a todos los pasajeros hacen un nuevo llamado para
salir rumbo a La Económica y si la hora es después de las 5:00 cobran lo que
les da la gana, esquilmando de esta forma el menguado presupuesto del usuario
que se ve obligado a pagar lo que se le exige para poder llegar a su destino.
Esta modalidad no solo la observé en esta ruta sino en la que cubre la ruta
Unare, Alta Vista, Castillito, los que solo aplican la medida hasta Alta Vista,
aquí cambian hasta el Trébol y aquí cambian la señal para llegar hasta San
Félix, sin que medie autoridad alguna y muchos usuarios están cansados de la
arbitrariedad y del abuso de estos señores.
Así mismo han incumplido el cobro
de la actual tarifa, 7 Bsf, cobrando 8 Bsf y muchas veces hasta 10 Bsf en forma
arbitraria, por lo que el aumento ya ellos lo han venido aplicando en forma
soterrada y arbitraria y de esto tienen pleno conocimiento las autoridades de
turno.
Respecto al horario, nunca lo
cumplen y vemos así como a partir de las 6:00 pm la ciudad cae en manos de los
taxistas, quienes operan a su completa ley, cobrando lo que le venga en ganas y
esto porque saben que ya no hay medios de transporte masivo disponible y las
autoridades parecen vivir en otro mundo, será porque ellos se trasladan en
vehículos propios y otros en vehículos del Estado cuyo gasto son sufragados con
nuestros impuestos y por eso desconocen la necesidad del pueblo.
Otro aspecto es en relación al
abuso del número de pasajeros, donde las mujeres se tienen que someter a los
vejámenes y abusos de hombres que la manosean disimuladamente so pretexto de ir
apretados, por exigencias de los colectores que suben más pasajeros de los que
indica su capacidad.
Así mismo tenemos el irrespeto
que los conductores hacen respecto a la ubicación de las paradas, las que solo
son de lujo, pues estos señores paran para recoger o dejar los pasajeros donde
les da la gana, violando de esta forma toda la normativa que rige en cuanto a
esto.
También es muy frecuente el uso
de minitecas con alto volumen, contribuyendo con esto la alta contaminación
sónica dañina para la salud del usuario y esto lo hacen frente a los vigilantes
de tránsito, que nada hacen, pues como ya los han sobornado no tienen autoridad
moral para sancionarlos.
En fin, de este servicio no se
escapan ni los privados ni mucho menos los públicos. Este último porque está en
manos de conductores que vienen del sector privado y que adolecen de las mismas
mañas y defectos de los otros, por lo que es de vital importancia que el
gobierno municipal piense muy bien sobre las medidas a tomar en relación al
aumento solicitado, pues estos señores no se lo merecen, pues no tienen
autoridad moral para solicitarlo y de concederlo serian estableciendo medidas
que por parte de la Alcaldía se hagan de pleno cumplimiento y así le garantizo
que estarían respaldadas por el pueblo, como son: pleno cumplimiento del
horario hasta las 10:00 pm, pasajeros de pie máximo 30% de su capacidad, color
que los distinga para cubrir la ruta, lo que no permitiría cambiarla
arbitrariamente, eliminar las minitecas, supervisar y controlar el uso de las
paradas, que deben ser de carácter obligatorio
Ciudad Guayana hoy más que nunca
solicita de sus autoridades que se aboquen a dar cumplimiento a las leyes
establecidas para la prestación de servicios públicos, de tal manera que sus
hijos puedan vivir mejor, porque Guayana somos todos

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