LAS ELECIONES DEL 28 DE MAYO




LAS ELECIONES DEL 28 DE MAYO
*Libardo Fernández Quintana/ Jueves 11 de Mayo de 2000cutado,
El próximo 28 de Mayo deben celebrarse las megas elecciones para la renovación de todas las autoridades en todo el territorio nacional. Ha sido tradición y practica consuetudinaria de todos los gobiernos que hemos tenido, el de reafirmar su neutralidad en vísperas de esta clase de gestas electoreras, en las que el gobierno debe hacer una renovada declaración de imparcialidad. El actual gobierno que preside el comandante Hugo R. Chávez Frías  debe dar la más preclaras muestras de una conducta democrática ejemplar a los distintos grupos que reclaman el favor popular, sin discriminar en favor o en contra de quienes pudieren considerarse sus amigos o sus adversarios.
Lo anterior no entraña en manera alguna, que el gobierno deba renunciar a hacer la defensa de su administración, a explicar los actos del gobierno, a ilustrar a la opinión pública sobre lo que se ha ejecutado, por considerar que con ello se sirven los intereses generales, o lo que se proyecta hacia el futuro con la esperanza de mejorar la calidad de vida de todos los venezolanos, ya que una cosa es no servirse del presupuesto como herramienta de la lucha política, y otra abdicar del derecho a poner de presente la bondad de los programas del gobierno. Es preciso que nadie, con justicia, pueda verse expuesto a retaliación alguna por expresar su inconformidad o disentimiento con la acción oficial, pero tampoco ningún ciudadano puede esperar que el libre examen sea de una sola vía, sin que a los argumentos que se exponen en contra del gobierno no se responda con una réplica razonada y serena por parte de este gobierno. En razón de la convicción que anima al pueblo venezolano, este considera que las políticas de este gobierno se han de imponer, siempre y cuando sean sometidas con claridad y franqueza a la opinión pública y así se evitaría tener que recurrir a maquinaria, fraude, truco o violencia alguna.
 Es oportuna la ocasión para solicitarle a los representantes del gobierno, ya sea a nivel nacional, estatal o municipal, que se abstengan, en adelante, no solamente de intervenir en forma subrepticia o velada en la política de los partidos, sino que, a semejanza de la mujer del César, no den asidero alguno para que se les pueda imputar que andan mezclados en menesteres partidistas. Deben abstenerse de participar en inauguraciones, reuniones con pretexto semejantes, en el curso de estos veinte días, puesto que entre la intervención en política y la neutralidad existe una tierra de nadie en donde ciertos actos públicos aparecen como actos administrativos, pero en realidad, tienen un alcance electoral. Tal es el caso de la primera piedra o de las inauguraciones que sirven de pretexto para que algunos funcionarios visiten su terruño con el aparente propósito de ejercer funciones de su cargo, pero con el secreto anhelo, disimulado o recóndito, de ayudar electoralmente a sus amigos o simpatizantes. Respecto a esto, el señor presidente, como garante de la imparcialidad de su gobierno, debe marcar la pauta y poner el ejemplo, el cual ha de seguir sus subalternos.
 Del mismo modo, es propicia la ocasión para hacerle un llamado a quienes desempeñan cargos públicos y son candidatos a las corporaciones de elección popular, que aun cuando no estén inhabilitados renuncien voluntariamente a sus cargos, sea ellos nacionales, estatales o municipales, como una demostración de la voluntad del gobierno de divorciar el peso de la administración, de los resultados electorales.
 El actual gobierno debe sentar un precedente en lo que respecta al papel que juega el C.N.E., en apoyar y demostrar la plena autonomía que este cuarto poder tiene en el país y para tal fin, éste debe crear un tribunal de garantías, el cual estará encargado de colaborar con el gobierno en el normal desenvolvimiento del proceso electoral, recibiendo y tramitando las informaciones y quejas que se presenten y que sean de competencia de sus miembros. Este tribunal debe contar con el respaldo del gobierno nacional, del C.N.E., y demás autoridades, con la expedición de las medidas que sean necesarias para asegurar la pureza del sufragio y el pacifico desarrollo del debate electoral, y este debe ser conformado por un representante de cada organización o partido político y fuerzas vivas del país.
 Es importante que estos tribunales de garantías se constituyan en todos los estados y municipios para que vigilen la corrección del proceso electoral en todos y cada uno de los aspectos y principalmente aquí en Ciudad Guayana, para que quede constancia del espíritu de civismo que siempre ha caracterizado a sus habitantes y para seguir siendo la punta de lanza que ha de marcar el derrotero de esta nueva Venezuela, porque Guayana somos todos.       

*Presidente de: Gente por Guayana

No hay comentarios.:

Publicar un comentario