LAS ÁREAS METROPOLITANAS
*Libardo Fernández
Quintana/ Jueves 28 de Octubre de 1.999.
En los actuales
momentos, Ciudad Guayana viene atravesando un proceso de transformación en lo
que se refiere al cambio en su estructura urbana o metropolitana, a través de
la implementación de ese gran proyecto asociativo en aras de proveer de
viviendas al colectivo guayanés.
El fenómeno de las
áreas metropolitanas es uno de los aspectos del proceso de urbanización que se
está llevando a cabo en casi todos los países de la tierra. No es conveniente,
por lo tanto, pretender plantear soluciones para las áreas metropolitanas sin
tener un marco de referencia general que es la política del desarrollo nacional
y la política específica para el desarrollo urbano.
En primer lugar,
hemos de reconocer que el urbanismo en los actuales momentos no puede limitarse
a estudiar la ciudad como un mero conjunto de estructuras físicas concentradas
en un área reducida o dentro del llamado “perímetro urbano”, sino que tiene que entender las relaciones de
esa estructura urbana densa con su área de influencia, tanto por los bienes y
servicios que genera la ciudad, como por lo que recibe de dicha área
circundante. Este es el concepto de la
ciudad como parte integrable de una región o comarca. En el caso de las áreas
metropolitanas, existe una región con un gran polo urbano formado por varias
ciudades o municipios urbanizados, contiguos, relacionados entre sí en forma
jerárquica y funcional.
Ahora bien, si
verdaderamente queremos crear en Venezuela las condiciones indispensables para
facilitar el pleno desarrollo de todos nuestros conciudadanos, tenemos que aceptar la tesis de fomentar ese
proceso de desarrollo en forma equilibrada aquí en Guayana, cosa que hoy no
sucede, pues se han venido concentrando las fuerzas del desarrollo en unos
pocos núcleos regionales privilegiados, mientras que la mayor parte de nuestras
regiones se debaten en situaciones infrahumanas.
Uno de los
aspectos fundamentales que hay que tener en cuenta para obtener un mejor
desarrollo en las áreas metropolitanas, es el saneamiento ambiental, el cual no
puede reducirse, hoy en día, al simple
suministro de agua potable y de sistemas para eliminación de aguas usadas, como
se ha entendido, en el pasado, el saneamiento urbano.
Hoy en día, en los
albores del nuevo milenio, el hombre moderno requiere una intervención más
amplia de las autoridades, para garantizarle al ciudadano su derecho a vivir en
un medio no solo libre de las enfermedades contagiosas de tipo hídrico, sino de
todas las enfermedades contagiosas o epidémicas y, además, aspira a vivir en un
medio atractivo por su apariencia física y por su potencial para la vida en
privado o en un conjunto con otros miembros de la comunidad. Parte de este
esfuerzo ha de ser el control de la polución del aire, de las aguas y el nivel
del ruido.
Ya en Venezuela,
sobre todo en Guayana, estamos viendo que son contraproducentes las llamadas “soluciones
de vivienda” de todo tipo monótono,
masivo y congestionado que producen entidades como Invibolívar y otros entes
oficiales, pues el problema de la vivienda urbana no puede limitarse a la
producción de techos para dar un albergue mínimo al hombre, sino que es
necesario mirar hacia el futuro desarrollo del ciudadano y su familia, lo cual
implica soluciones que le den esperanzas de mejoramiento gradual hasta llegar a
esas condiciones ambientales agradables y saludables que hoy son tan escasas.
Lo anterior es muy
importante que lo tengan en cuenta los planificadores y proyectistas de las
nuevas soluciones habitacionales, que piensan brindarles a las grandes masas
necesitadas de viviendas, para hacer de ciudad Guayana la ciudad piloto por
excelencia, porque Guayana somos todos.
*Presidente de:
ASOMAB
*Presidente de:
Gente por Guayana A.C.

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