PROBLEMAS
CIENTIFICOS Y TECNOLOGICOS EN LA INDUSTRIA (I)
*Libardo Fernández Quintana/
Jueves 02 de Septiembre de 1.999
Quiero seguir
ahondando un poco más en lo referente a la problemática que nos aqueja en los
diferentes procesos industriales, porque no hay síntoma más elocuente y grave
de nuestro retraso, en materia científica, que nuestro impresionante
desconocimiento de los simples recursos naturales, de los que esta abundantemente
provisto el territorio venezolano. Tan sólo, de unos años para acá, se ha hecho
un inventario minero para algunas regiones del país. Desconocemos todavía el
verdadero potencial ictiológico de nuestro mar, a pesar de estar siendo
explotado y saqueado, muchas veces, por banderas extrañas. Carecemos de un
inventario de bosques, para no hablar de la relación de especies maderables
venezolanas; y nuestra flora menor –salvo trabajos individuales meritorios,
pero aislados- está por conocerse, aunque encierra enormes posibilidades de
aprovechamiento industrial. Aún desconocemos exactamente las propiedades
físicas, químicas y farmacológicas de ese gran reservorio que encierran
nuestros bosques. En general, hemos abandonado o descuidado el esfuerzo hecho
por algunos investigadores venezolanos y extranjeros que contribuyeron a
engrosar nuestro patrimonio nacional con recursos cuyo valor científico y
económico está al alcance de nuestras manos.
Es triste reconocer que en Venezuela
prácticamente no hay investigación industrial al nivel de las empresas, es
cierto que existen algunas pocas empresas, instituciones, que han realizado
valiosas investigaciones tecnológicas, pero muchas de ellas carecen de
coordinación, de programación conjunta y de excesivo particularismo en cuanto a
los temas estudiados.
La pesca, es sin duda una de las industrias que encierra
mayores posibilidades para Venezuela como fuente de empleo, como productora de
alimentos básicos esenciales y económicos y como recursos explotables. Sin
embargo, poco podrá hacerse en este sentido sin estudios ictiológicos y
ecológicos de nuestra plataforma marina. Sobre recursos de pesca en el mar,
será necesario realizar un amplio programa de trabajos análogos a los que ha
venido realizando CVG y Fundación la Salle, en biología de especies de agua
dulce, por ejemplo en ecología y reproducción de la especie cachama. Estos
mismos trabajos deberían extenderse a otras especies de aguas tibias y frías de
los ríos y lagunas del país.
El convenio
firmado por el Gobierno y Fundación La Salle y otros organismos, ofrece la
posibilidad de iniciar esta importantísima línea de desarrollo industria.
Sin pretender referirme a todos los metales y
elementos químicos que podríamos buscar en nuestro mundo, mineralógico, sí cabe
destacar la enorme importancia que tendría la búsqueda y explotación sistemática
y a fondo de reservas, de potasio de nuestro suelo. Este elemento, base de la
industria kalio-química, de tan amplias
posibilidades técnicas y agrícolas, ser
uno de los tres elementos fundamentales de los fertilizantes químicos, abriría para
el país una amplia gama de líneas de industrialización.
La industria de planificación tiene su mayor
problema en la escasa disponibilidad de materia prima, el trigo. Venezuela
importa la mayor parte de esta materia prima, con el consiguiente desangre de
divisas para el país. Es necesarios por lo tanto emprender un programa metódico
en gran escala para analizar y evaluar industrialmente las harinas y sémolas de
otras plantas (maíz, yuca, arroz, sorgo,
centeno, etc.), diseñar procedimientos de mezclas, estudiar sus características
de panificación y desarrollar procesos industriales para obtenerlas.
La industria de grasa comestible plantea
también a la investigación tecnológica, botánica y zoológica problemas del
mayor interés científico. Se trata, ante todo, de identificar nuevas fuentes de
aceites grasas comestible, y de establecer sus propiedades químicas,
nutricionales y bioquímicas.
Entre otras tareas cabe mencionar las
siguientes: el inventario de las plantas oleíferas venezolanas; la determinación
de la influencia de las condiciones ecológicas sobre las características de los
aceites vegetales; el control de procedimientos de extracción; las propiedades
físico-químicas y su conducta en mezclas de aceites; la industrialización
sub-productos como la lecitina; y la búsqueda de sustancias químicas
importantes como esteroides y vitaminas.
En la industria de bebidas no alcohólicas, el
país viene dependiendo cada vez más de marcas extranjeras, que solo aportan una
formulación de mezclas, y que representan para el país una erogación de divisas
muy significativa. Es por lo menos anormal que disponiendo de una gran variedad
de frutas, sabores, resinas y extractos vegetales, como lo hay en nuestros
bosques, praderas y selvas, el país pague cuantiosas regalías por meras
formulaciones de bebidas refrescantes a partir de insumos importados. En este
sentido Brasil nos ha dado un ejemplo, al industrializar la fabricación de una
bebida cafeinica con base en la semilla de su nativa “guaraná”. Esto nos debe
llamar a la reflexión para que imitemos lo bueno y sepamos valorar nuestros
recursos y así poder hacer crecer nuestro país y volvernos menos dependiente de
la tecnología extranjera. Luchemos por una Venezuela mejor, por una Venezuela
grande que sea orgullo de todos, porque Venezuela somos todos.
*Presidente de:
ASOMAB
*Presidente de:
Gente por Guayana A.C.

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