LA FAMILIA.



LA FAMILIA.
*Libardo Fernández Quintana/. Viernes 17 de Diciembre de 1.999.
En estos momentos en los cuales el país celebra el triunfo obtenido en estas elecciones del 15 de Diciembre, es importante que nos detengamos un momento para reflexionar y analizar ciertos aspectos fundamentales de la familia.
La familia es la entidad económica más pequeña que tiene por objeto producir para el consumo propio. Comprende un pequeño grupo de individuos unidos por vínculos de sangre. Hoy día y debido a las condiciones reinantes, solamente comprende al padre, a la madre y a los hijos que de esa unión proceden.
La familia y su constitución han sido distintas en el tiempo. La familia romana, por ejemplo, comprendía en primer término, una serie de familias incluidas dentro de la llamada propiamente familia. El jefe se llamaba paterfamilias y era el más viejo, y hasta se consideraban también como de la familia los sirvientes y esclavos que podían llegar a muchos centenares.
En un principio la familia tuvo una economía cerrada que no se prestaba al ejercicio caracterizado del comercio, por lo que precisamente vivió de lo poco que producía.
La familia como base de la sociedad ha dado mucho en qué pensar a estadistas, sociólogos y economistas. Algunos la han considerado como la célula social, de lo cual se deduce su transcendencia e importancia, de allí que debemos ser celosos con ella y tratar de extinguir a tiempo las células dañadas, porque estas son el medio de contaminación y la ruina de todo el organismo nacional, porque  aunque la familia es la entidad más numerosa en la nación, es también el grupo más pequeño, el más débil y para fortalecerla, el estado ha  de implementar los mecanismos más adecuados, para proveerla de los medios que le permitan capitalizar más allá del simple salario del jefe de la familia y así en esta forma poder satisfacer sus necesidades, sobre todo  aquella a  la que se refiere al abrigo; esto es, a la casa o al hogar.
En efecto, una empresa bien organizada que carece de local, está amenazada en su estabilidad. Casi puede decirse que un empresario busca primero el terreno o el local aparente a la vida y desarrollo de su futura empresa; pero otra cosa es lo que podemos observar en esas diminutas empresas llamadas familias de pobres; de tal pobreza, que no tienen casa de habitación en propiedad, y viven, de la peor manera, en una continua mudanza o dependiendo del albergue que le provea un familiar o un amigo.
Como es de suponer que la casa u hogar es lo que determina a la familia, por lo tanto la familia que posee aquel bien, tiene  restado el atributo capital que caracteriza la razón de su existencia; Puesto que la experiencia nos enseña, como la falta de un hogar o casa, muchas veces constituye un factor de desintegración a diario, de la familia. De ahí que podemos colegir, que una familia sin casa u hogar, es un enjambre de polluelos sin nido.
Por lo tanto, es de vital importancia que el estado se aboque a promocionar empresas urbanizadoras, las cuales deben ofrecer alternativas a buen precio y no exagerados como se acostumbra, permitiéndole así, al padre de familia, hacerse de manera fácil y segura de aquel bien que responde a una necesidad tan grande y tan sentida como es la de una casa. Por lo tanto ningún dinero del estado estará mejor invertido  que aquel que apoye estos proyectos habitacionales y a la vez exonerarlos de los impuestos respectivos. De esta manera, se lograría contrarrestar las grandes inversiones que se hacen en la construcción de casas o apartamentos para ser alquilados o en otros tipos de construcción inadecuadas para la vida familiar. Con esto se vendría a crear uno de los factores que debe contribuir no a acumular, sino a obtener una mejor distribución de la riqueza, sin violación manifiesta de ninguna ley, ni de ningún derecho.
En consecuencia, una gran forma de gobierno, sería la de lograr, para el mayor número de familias, una casa en propiedad. El no propender, de modo decisivo para  que cada familia tenga esa propiedad, a cambio de dejar tal iniciativa a la riqueza privada, con leves intervenciones del estado, no es trabajo por el mejoramiento de la vida de los pueblos, que estaba en la mejor distribución de la riqueza. Puesto que todas las prácticas que contribuyen a consolidarla riqueza en pocas manos será antisocial, injusta, anticientífica y de graves consecuencias actuales y futuras.
En nuestro país existen múltiples organismos cuyo fin es proporcional a algunos individuos la ayuda del caso, para que obtengan su casa, pero esa ayuda exige un cúmulo de requisitos que, muchas veces imposibilitan, al pobre, obtener el beneficio soñado. Dando cumplimiento al hecho de que hay muchas leyes buenas en el nombre, pero malas en lo efectivo.
En los actuales momentos, el gobierno local, conjuntamente  con la CVG, se abocan a un proceso de solución en masa para proveer de casas a un gran número de habitantes de Ciudad Guayana, y ojalá sean sinceros en estas prácticas, antes mencionadas, que dificultan el sueño de  muchos, pero es importante que recuerden que Guayana somos todos.
*Presidente de: ASOMAB
*Presidente de: Gente por Guayana A.C.


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