LA AFRENTA



La afrenta
Cada día que pasa, la afrenta que padece el país, por parte de los que representan a éste gobierno y principalmente por quien ostenta la alta magistratura, desdice mucho de lo que debe ser un modelo para el pueblo, principalmente para esa generación de jóvenes y niños quienes siempre han tratado de emular a su líder y jefe que ostenta el máximo poder del Estado y quien debe ser ejemplo a seguir. Pero parece ser que esa cualidad, de ejemplo a imitar, la desconoce el primer mandatario del país, quien se ha caracterizado, al dirigirse a sus gobernados, por utilizar un léxico que está muy lejos a ser utilizado por cualquier estadista que se respete a sí mismo y a sus gobernados.
Hoy en día somos el hazmerreír, tanto interna como externamente, de la forma como el señor Maduro cada día atropella nuestra lengua e idioma, a tal extremo que últimamente lo hace adrede, demostrando con esto lo poco que le interesa la imagen del país y de sus gobernados, quienes al viajar al exterior se ven sometidos a la burla y a la falta de respeto que tenía ganado el venezolano, lo cual se ha perdido con este señor que no merece estar representándonos por su incapacidad e ineptidud para hablar en nuestra representación, por lo que el pueblo ya ha tomado una firme decisión de revocarlo y de esto nada lo ha de apartar.
Ya el pueblo venezolano está cansado de tanta diatriba y tanta ofensa recibida por el primer mandatario, quien desconoce dónde reposa el poder, ya que hasta los momentos no se ha dado cuenta que la gran mayoría de este pueblo le ha perdido el respeto y la consideración que se le debe profesar a un mandatario y esto, producto a su comportamiento y a sus políticas económicas desacertadas, para prodigarles un buen vivir y solo lo que ha hecho es acrecentar sus problemas a tal magnitud que hoy en día esto se ha tornado invivible y esto ha permitido que tanto sus opositores y sus pocos simpatizantes estén decididos a revocarle su mandato, lo que ha hecho que sus últimas actuaciones en público rayan en lo indecible y del buen comportamiento de quien representa a todo un pueblo y no solo a un sector de un partido político, llegando al extremo de incitar al pueblo y principalmente a la clase trabajadora a la rebelión, cuando lo lógico es que ante la situación que vive el pueblo lo que debería haber hecho es incitarlo a ser más productivo y eficiente en el ejercicio de sus funciones, pero lamentablemente lo que él busca es salvarse de la firme decisión que ha tomado el pueblo, lo que en días pasados quedó plasmado en la recolección de firmas para revocarlo, quedando demostrando que el pueblo ya le ha perdido el miedo y salió a firmar dispuesto a todo, pues él se ha dado cuenta que ya no tiene nada que perder, pues ya lo ha perdido todo y lo que le queda es recuperar su libertad, su tranquilidad, su seguridad y lo más fundamental, recuperar sus derechos en cuanto a contar con alimentos, medicinas, empleos y buenos servicios, así es que trate de evitar seguir utilizando la fuerza enfrentando pueblo contra pueblo, fuerza armada contra pueblo, pues nunca olvide que la fuerza, a pesar de los transitorios aplastamientos, es una pobre cosa cuando no logra doblegar el espíritu.
Ahora bien, este pueblo en desacuerdo con todas las promesas incumplidas, está muy en claro que usted señor Maduro puede continuar por el camino de la imposición, con el monopolio de los alimentos, del papel, con la facilidad de cerrar empresas que no le agraden, de seguir haciendo concentraciones y organizando manifestaciones con técnicas cubanas, pretendiendo engañar al pueblo al hacerle creer que los traídos a lazo con amenazas o con halagos, son la opinión libre de un país al que no le es fácil hacer aceptar gato por liebre, porque está viendo y está sintiendo otra cosa.
La mayor afrenta que el señor Maduro le ha prodigado al pueblo  venezolano es el hecho de haber ocultado su doble nacionalidad, lo cual lo imposibilitaba a optar por la presidencia y esto no lo ha hecho hasta la presente, teniendo en cuenta que todo estadista que se respete y respete a su pueblo, debe darle cara a este pedimento del pueblo, lo que se le ha hecho a través del ente que encarna a una gran mayoría, como es la Asamblea Nacional y le solicitan al mismo, más respeto a este organismo que simboliza al pueblo, quien tomó la firme decisión de seguir el camino constitucional y lo conmina a acatar su voluntad y si no lo hace, está en desacato con el pueblo, ya que desconoce dónde verdaderamente reposa el poder y el presidente debe estar subordinado a cumplir sus pedimentos, lo cual lo hace a través de la Asamblea Nacional, cosa que este señor parece desconocer.
Otra afrenta de este señor es el hecho de desconocer la voluntad popular del electorado, manifestada en las elecciones del 6D y tratar por todos los medios de obstaculizar sus actuaciones, valiéndose del apoyo de un sector del poder judicial, el que a través de la sala inconstitucional se ha trazado como objetivo declarar nulo todo acto emanado de la AN, demostrando con esto su poder a través del abuso que raya en lo indecible y que demuestra su falta de decoro y honestidad que debe guardar este órgano garante de garantía y de salvaguarda de los principios constitucionales.
Ciudad Guayana, hoy más que nunca solicita a sus hijos que continúen defendiendo la libertad, sus derechos y las tradiciones de Venezuela sin ningún miedo a lo que pueda pasarles, pues todo es preferible a la conformidad y a la indignidad y recuerden siempre que las piernas pueden temblar, pero lo más importante es que no tiemble el espíritu, recordando siempre que Guayana somos todos.
Presidente de Gente por Guayana A.C.

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