La salida
·
Libardo Fernández Quintana (*) /Viernes, 11 Abril 2014
Al momento de escribir este
artículo se realizaba la tan cacareada y esperada reunión del gobierno con
algunos representantes del sector opositor, con la asistencia y supervisión de
tres cancilleres de la Unasur y un representante del Vaticano, quienes
gentilmente se tomaron la molestia de venir a nuestro país bajo pedido del
gobierno agonizante, quien le solicitó explícitamente ayuda, con la finalidad
de sacarlo del marasmo y estancamiento conflictivo producto de su propia
ineptitud e ineficacia, que siempre lo ha caracterizado para resolver los
problemas del país, ya sean de índole políticos, económicos y social.
Ahora bien el pueblo inconforme
en su gran mayoría, ya sea opositor o chavista, no logra entender cómo una
oposición después de tener acorralado al gobierno, de ver cómo cada día se
hunde al no poder satisfacer la demanda de alimentos del pueblo, de la
ineficacia en la prestación de los servicios básicos, de ver la corrupción que
lo arropa día tras día, después de haber puesto su cuota de muertos y viendo
cómo este gobierno no tiene salida, porque quedó entrampado en su propia
testarudez e ineficacia para resolver el problema, ha acudido a reunirse con él
después de haber sido sometido a la mayor ofensa y haber sido vejados e
intratados como el señor Maduro le ha dado la gana, haciendo ver que estos eran
minoritarios y que ya había controlado los desórdenes surgidos a nivel
nacional, cuando los mismos problemas subsisten y cada día se agravan más y
esto es vox populi en cualquier rincón de Venezuela.
Para nadie es un secreto que la
situación actual, con un elemento tan incapaz como el señor Maduro, quien
perdió el norte en la dirección de los destinos del país no tiene salida y
mucho menos si la misma es concertada bajo los términos que el mismo gobierno
de seguro les impondrá a esta oposición que ha acudido a auxiliarlo, pensando
que la salida es la eleccionaria pero a largo plazo, demostrando con esto su
buena intención y su buen talante democrático de lo cual carece el
interlocutor.
La mayoría del pueblo venezolano
inconforme con este diálogo oxigenante para Maduro espera que en el seno de
este diálogo hayan surgidos al menos dos alternativas, tal como lo solicitó el
máximo líder Henrique Capriles para una salida digna y democrática, siendo la
salida en primer lugar mediante la convocatoria, por parte del gobierno o del
pueblo, de una Constituyente para reestructurar la Constitución y cambiar todos
los poderes y en segundo lugar de adelantar las elecciones de todos los
poderes, por parte de Maduro, para hacer un cambio completo de gobierno y así
en esta forma poder salir del atolladero en que ha caído este gobierno y del
cual es imposible salir mientras subsistan las condiciones actuales.
El pueblo estará pendiente de
todo lo pactado en esta reunión, que aunque el vicepresidente diga que no van a
negociar, es casi seguro que ellos abocarán por el perdón de todos los
corruptos del gobierno y desmanes realizados contra los manifestantes, a cambio
del retiro de las demandas a nivel nacional e internacional y de acontecer esto
el pueblo venezolano jamás se lo perdonarán a estos representantes de la
oposición que se han sentado a dialogar con el gobierno y solo le piden que sea
un diálogo sin claudicar a sus principio y derechos que tiene el pueblo por
disfrutar de un pleno abastecimiento, de una plena seguridad, de gozar de
buenos servicios y de todo aquello que demande un mejor vivir.
Ciudad Guayana respeta la
decisión asumida por un grupo de la oposición de dialogar con el gobierno, mas
no la comparte, porque ella no puede olvidar ni desconocer cómo este gobierno
mediante el uso desmedido de los cuerpos de seguridad arremetían contra sus
hijos cuyas armas eran sus ideas por la defensa del país, no puede olvidar cómo
se ha destruido la autoestima del pueblo al someterlo al escarnio de soportar
colas y colas para poder obtener algún alimento para el sustento de su familia,
no puede olvidar los miles de muertos que han enlutado hogares venezolanos por
lo que le es difícil estar de acuerdo con el sufrimiento de sus hijos porque
Guayana somos todos.
(*) Presidente de Gente por
Guayana A.C.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario