La gran
estafa (III)
Lo transcurrido en estos 45 días
del 2015 tiene confundido y consternado a la mayoría del pueblo venezolano que
todavía no sale del asombro ni ha podido asimilar bien el contenido de las
informaciones recibidas, las que solo han servido para acrecentar su
indignación hacia los gobernantes que hasta los momentos les han engañado, cosa
que ha sobrepasado su nivel de aceptación.
El pueblo no entiende cómo un
presidente gasta parte de su tiempo hablando chácharas y haciendo antesalas
ante gobiernos extranjeros, para implorar que sea auxiliado, primero con
empréstitos para reactivar la economía del país, demostrando con esto el grado
de ineptitud e ineficiencia como ellos han manejado la economía del país, al
mando de un gobierno que ha percibido los más grandes ingresos por concepto de
la exportación del petróleo y que no supieron administrar en forma eficiente.
Segundo, implorando respaldo
político por estar alucinando sobre posibles magnicidios y golpes de Estado
para derrocarlos, por lo que hizo fue el papel de hazmerreír ante el mundo
entero, gastándose millones de dólares en estas giras, para luego venir con la
mentira de que su viaje había sido exitoso, cuando nadie le quiso aflojar un
dólar y el apoyo político conseguido fue de los mismos chulos de siempre.
Sin embargo a pesar de tener muy
en claro esta situación de iliquidez y tratando de ocultársela al pueblo,
montan el show de unas medidas económicas chucutas, las que fueron
dosificándoselas al pueblo en forma lenta para disimular la gran devaluación
que era inminente poner en práctica y así paliar en parte la crisis económica
cernida sobre el país, acompañada con una campaña insulsa y mediatizante para
concientizar al pueblo de la necesidad de aumentar el precio de la gasolina,
mediante subterfugios para hacerles creer que aquí se paga el precio de la
gasolina más barata del mundo, cosa que hasta cierto punto de vista es verdad,
pero si hacemos un cuadro comparativo con los precios de la gasolina que se
paga en los países de la OPEP y otros países petroleros, podemos constatar que
esto es muy relativo, ya que estos países cobran un precio ligeramente por
encima del nuestro, pero con la diferencia que no subvencionan ni regalan
petróleo a países amigos, como suele suceder con nuestra nación, cosa que
indica que si el Estado pierde dinero con la venta de la gasolina, parte se
debe al subsidio que presta al pueblo y otra parte por las exportaciones del
petróleo que hace a los países del Caribe y otros.
Ahora bien, si el gobierno quiere
aumentar la gasolina, lo único que tiene que hacer es un estudio comparativo de
los precios que pagan los ciudadanos que viven en los países petroleros de la
OPEP y así podrá establecer un precio equitativo para el consumidor venezolano
y esto se puede deducir de lo siguiente: hasta diciembre del año pasado los
precios pagados por un litro de gasolina fueron en Arabia Saudita 0,16
dólares-litro, en Libia 0,12 dólares-litro, en Turkmenaistan 0,22
dólares-litro, en Qatar 0,27 dólares-litro, en Kuwait 0,23 dólares-litro, en
Argelia 0,29 dólares-litro y en Venezuela se paga en promedio 0,02
dólares-litro.
Del cuadro anterior se deduce que
estos países productores y exportadores del petróleo sí subvencionan a su
pueblo, subsidiándoles el precio de la gasolina e invirtiendo sus ingresos en
obras que sí se palpan y benefician al pueblo, pues solo basta dar una miradita
a estos países y se podrá constatar su desarrollo y sobre todo lo ahorrado en
sus arcas para solventar la época de las vacas flacas, cosa que no ha sucedido
en nuestra nación.
Es una vergüenza ver cómo este
señor maneja las finanzas de su país, clama que lo apoyen para subir los
precios del petróleo y pide prestado para poder garantizarle al pueblo su
comida. Qué vergüenza, cosa nunca vista en los anales de nuestra historia y de
la cual nuestro pueblo le ha de cobrar con creces la forma cómo se han burlado
de él, al despilfarrar sus recursos.
Ahora bien, si este gobierno está
en la mejor disposición de implementar el aumento del precio de la gasolina, lo
primero que deben hacer es suspender los convenios con los países del Caribe y
principalmente con Cuba. Segundo, suspender todos los convenios con Cuba en
cuanto a seguir utilizando el suministro de mano de obra y otros servicios,
pues nuestro país cuenta con gente muy preparada para ocupar dichos cargos,
pues si algo hace falta en este país es generar empleo y no se justifica, en
los actuales momentos, tener que seguir utilizando recursos humanos
provenientes de Cuba y de China.
Tercero, para lograr un precio
justo y equitativo en comparación con los demás países petroleros es preciso
tomar la media de todos los precios antes relacionados, que es 1,31
dólares-litro, los que dividido entre los siete países nos da un precio
promedio de 0,187 dólares-litro. En caso de adoptarse este precio y tomando
como referencia el dólar a 6,30 Bsf-dólar, tendríamos que el precio máximo por
litro de gasolina estaría por el orden de los Bsf 1,18 y cualquier otro precio
por encima sería una ofensa y una gran estafa para el pueblo venezolano.
De adoptarse este u otro precio
inferior es importante que el gobierno tome otras medidas económicas que
tiendan a valorizar el bolívar respecto al peso colombiano, es decir, llevarlo
a un nivel cambiario que impida el contrabando tanto de la gasolina como de los
productos alimenticios.
Ciudad Guayana solicita de sus
gobernantes que tengan la lucidez de pensamiento y la inteligencia para adoptar
las medidas económicas que hagan viables la vida del venezolano, pues es hora
de que el gobierno actúe en pro del bienestar del pueblo, pues Dios lo hace
todos los días, sin desconocer que Guayana somos todos.
Presidente de Gente por Guayana
A.C

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